28 julio 2020

Del grupo de Whatsapp a la clase, coronavirus de por medio (2)

Continuamos con esta serie de propuestas didácticas basadas en las infografías que circulan a raíz de la pandemia del COVID-19 y que, como ya apuntábamos en la primera entrada de esta colección, nos están sirviendo de inspiración para crear actividades de clase en la que perseguimos un doble propósito formativo: por una parte, presentamos determinados contenidos lingüísticos para un curso de ELE y, por otra, ayudamos a comprender mejor y a protegernos más de este coronavirus.

Propuesta 2
¿Cuándo me debo lavar las manos?

La segunda propuesta parte de esta infografía publicada por la Organización Panamericana de la Salud informando a la sociedad de cuándo hay que lavarse bien las manos.


Hemos adaptado la infografía para poder trabajar en el aula las oraciones temporales con subjuntivo (nivel B1) con diferentes conectores ya que en la infografía original solo vemos "antes de" y "después de". Compartimos las cuatro versiones que hemos creado y que se pueden utilizar con diferentes objetivos:

Versión 1 Presentación de oraciones temporales
En esta primera imagen hemos modificado los textos para presentar los marcadores temporales con infinitivo y con subjuntivo. Hemos subrayado dichos marcadores para que puedan servir de referente para la reflexión.


Versiones 2 y 3 Práctica controlada
Otra opción es usar este material para practicar las oraciones temporales, ya sea completando las frases con los verbos en la forma adecuada, bien eligiendo los marcadores temporales correspondientes.



Versión 4 Práctica libre
La última propuesta es una ficha muda en la que solo tenemos los iconos y pediremos a los alumnos que indiquen las situaciones en las que hay que lavarse las manos, tras haber visto las oraciones temporales.


23 julio 2020

Del grupo de Whatsapp a la clase, coronavirus de por medio (1)

El COVID-19 ha irrumpido en nuestras vidas y, como parte esencial de la misma, ha aterrizado en nuestra lengua. Además de una serie de términos que manejamos de forma cotidiana en la actualidad y que hace tan solo unos meses pertenecían a ámbitos específicos --como asintomático-- o que nos parecían cosa de periodos históricos remotos --como epidemia, pandemia o cuarentena--. 

Me parece muy curioso observar que los estudiantes de español que están empezando a volver a nuestras aulas en estas semanas, con independencia de su nivel de lengua, ya 'traen' en su repertorio léxico palabras y expresiones como pandemia, mascarilla, distancia social, cuarentena, confinamiento, epidemia o virus.

En otro orden de cosas, el aluvión de mensajes, memes, infografías, etc. que, desde el comienzo de esta pandemia nos han llegado a nuestros dispositivos ha sido (y sigue siendo) enorme. Desde bromas (con más o menos gracia y más o menos apropiadas a la situación que vivimos) hasta --y es lo que nos interesa-- informativas. Y como enfermos confesos de acumular documentos que adaptamos a nuestras clases, ¡son una mina! Veamos algunos ejemplos:

Propuesta 1
¿Dónde hay más riesgo de contagio?

La primera idea nos ha surgido a partir de esta infografía que hemos recibido recientemente a raíz de los rebrotes y que muestra los lugares y eventos en los que hay más o menos riesgo de contagio.


Además del fin informativo sobre las situaciones de potencial peligro, podemos aprovechar para presentar, ampliar y repasar un léxico de gran utilidad y rentabilidad en niveles bajos (A1, A2): lugares y actividades habituales. Para ello proponemos la siguiente secuencia de trabajo:

a) Relacionar las imágenes con los lugares. Para tal fin, recortamos las fotos de las fichas 1, 2 y 3 y los lugares de la ficha 4 y pedimos que, individualmente o en pequeños grupos, los relacionen.




b) Colocar los lugares en función del riesgo de contagio. Una vez que conocemos el vocabulario es momento de tomar conciencia de la realidad para lo que pediremos que completen la ficha --tomada de la infografia original-- colocando los lugares y situaciones de la actividad previa en el nivel de riesgo según su opinión.


c) Solución. Cuando terminemos esta secuencia podemos entregar a los alumnos la ficha rellena o bien tenerla impresa y colgada en la pared del aula, para tenerla presente. Incluso, se podría ir completando poco a poco con otros lugares o situaciones que se asemejen a las propuestas (tiendas, cafeterías, probadores, playa, etc.)


d) Los porqués. A partir de nivel B1 se podría ampliar la actividad con un debate sobre los motivos por los que hay más o menos riesgo de contagio en cada lugar, actividad o situación y plantear propuestas para evitarlo.

27 marzo 2020

Clases on line en estos días inciertos. Rescatamos 10 ideas

"En estos días inciertos en que vivir es un arte" y, para muchos docentes, dar clases on line es mucho más que un arte, es todo un reto, al que se están viendo abocados sin los recursos y materiales con los que habitualmente se cuentan en la sala de profesores de los centros, he estado buceando en las entradas del blog y he rescatado 10 ideas que creemos que pueden ser de utilidad.

1. Plantillas para fomentar la interacción
En esta entrada hablamos de las plantillas que se publican en las historias de Instagram y que cada usuario puede completar y compartir con otros. Hay plantillas con multitud de temas que, en nuestras clases on line, podemos utilizar fácilmente como una ficha de clase, bien sea proyectándola en pantalla, bien enviándola a los alumnos a través del medio correspondiente. A partir de nivel A2.

2. #Nuncapenséque
Esta actividad es muy fácil de llevar al aula, tanto presencial (usando la pizarra) como on line (proyectando las imágenes que incluye la entrada). Pensada para practicar el uso del condicional para hacer referencia al futuro de un pasado, propone que los alumno cuenten sus experiencias a partir de varios hashtags. A partir de nivel B1.

3. Dante, Kafka, Platón y los adjetivos
La siguiente propuesta que hemos elegido, pensando en niveles altos, combina el contenido cultural con el lingüístico, invitando a descubrir los adjetivos que existen en español a partir de personas reales o personajes artísticos. A partir de nivel B2.




4. No te entiendo
En esta ocasión recuperamos una idea para trabajar sobre conceptos socioculturales que pueden ser motivo de malentendidos. Cada una de las frases recoge una expresión que incluye un elemento cultural determinante. A partir de nivel B1.




5. Batalla de hipótesis
Tanto si estamos viendo las hipótesis con futuro y con condicional como si lo hacemos con marcadores que rigen indicativo o subjuntivo o, incluso, para expresar la opinión, esta sencilla actividad plantea situaciones ante las que reaccionar utilizando los exponentes lingüísticos que queramos practica. A partir de nivel A2.



6. El precio justo
Este juego, además de sorprendente y divertido, ayuda a practicar las cifras altas y facilita la interacción. Se presenta con un PowerPoint, por lo que es idóneo tanto para clases presenciales como on line. A partir de nivel A2.




7. Dicotomías: tú eliges
Cuando hablamos de clases on line, las máximas de sencillez y claridad toman una dimensión capital. Esta propuesta que rescatamos sigue fielmente estos principios y es idónea para fomentar la interacción e, incluso, para ampliar vocabulario. A partir de A1+.



8. Una noche en El Corte Inglés
Tanto para una actividad de expresión escrita como de expresión oral, proponemos a los alumnos que se imaginen que se quedan encerrados una noche en El Corte Inglés. ¿Qué harían? A partir de nivel B1.

9. Escritura creativa
Ahora que debemos estar tanto tiempo en casa sin salir es momento de mejorar la expresión escrita. Para dinamizar la escritura creativa, sugerimos los comienzos de famosas obras que den pie a la redacción de relatos. A partir de nivel B1.




10. Expresiones taurinas
Las clases on line también son un escenario propicio para que los alumnos realicen investigaciones en Internet. Esta actividad sobre las expresiones en español que tienen su origen en las corridas de toros, además del propio elemento cultural y lingüístico, propone una búsqueda de artículos en línea donde se usen dichas expresiones. A partir de B2.




Esperamos que esta selección de actividades e ideas sean de vuestro interés y, sobre todo, de utilidad para vuestras clases. Mucha paciencia y mucho ánimo.

10 marzo 2020

Instantes. Enseñar español a adolescentes en el siglo XXI

Viernes, 14 de noviembre de 2014. La descripción del proyecto, una unidad de muestra, el primer esbozo de algunas secciones que teníamos en mente y el primer boceto del sílabus salían como archivos adjuntos a un mensaje de correo electrónico a la dirección general de la editorial. Estaba gestándose un proyecto que nos acompañaría mucho, mucho tiempo.

Martes, 7 de enero de 2020. 1849 días después, Óscar Cerrolaza --nuestro editor, a quien tanto tenemos que agradecer y de quien tanto hemos aprendido-- nos hace entrega a Patricia Santervás --coautora, compañera, amiga, a quien tanto debo-- y a mí del primer ejemplar de Instantes, el manual de español para adolescentes en el que hemos volcado horas de trabajo, de reflexión, de pruebas, de reuniones, de diversión, de frustración pero, sobre todo, de ilusión.


Acabo de releer ese primer correo electrónico y me ha emocionado ver que la esencia de la propuesta no ha cambiado un ápice. Como ya se vislumbraba la ambición de una idea que, además, ha crecido hasta alcanzar una envergadura que nos llena de orgullo compartir. Haciendo clic sobre la siguiente imagen se pueden ver todos los componentes del manual.



¿Qué es Instantes?

  • Instantes es un manual de español para adolescentes que atiende las necesidades de diferentes ámbitos educativos
  • Instantes se compone de cuatro volúmenes --que verán la luz, gradualmente, entre 2020 (los tres primeros) y 2021 (el cuarto y último), recorriendo los niveles A1-B2, según las pautas del Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas y los inventarios del Plan Curricular del Instituto Cervantes.
  • Cada unidad se organiza en seis secuencias breves, teniendo en cuenta la estimación de la capacidad de atención del cerebro en 21 minutos, así como las características propias del alumno de estas edades.
  • Cada secuencia van dirigidas a una actividad final de producción, interación o mediación, tras realizar un proceso de observación, procesamiento y uso.
  • Parte de un video de entrada y contextualización más una actividad de calentamiento, accesible desde cualquier teléfono móvil a través de un código QR.
  • Tiene en cuenta los diferentes tipos de aprendizaje y los diversos ritmos.
  • Realiza un acercamiento crítico a las competencias del siglo XXI (Unesco).
  • Se propone un acercamiento inductivo a la gramática, reforzado por animaciones en Videoscribe (acceso con QR) que permitirá tanto el refuerzo como el planteamiento de clase invertida
  • El componente léxico se refuerza con actividades lúdicas --juegos analógicos y digitales-- y apoyo visual --Mi diccionario visual, con mapas mentales-- que, además, ayudan al desarrollo de la competencia de aprender a aprender.
  • Cada unidad termina con un proyecto colaborativo CLIL y/o de acercamiento a la realidad cultural del hispanohablante. Para la elaboración del proyecto, otro video que sirve de modelo de lengua y del producto final que esperamos de los alumnos (también accesible a través del código QR).
  • En el aula virtual de la editorial, actividades interactivas, fichas con material complementario y de autoevaluación completan este proyecto.



Libro de ejercicios y libro del profesor

Además de todo lo expuesto más arriba --que corresponde a la descripción general del proyecto que se plasma en el libro del alumno--, el libro de ejercicios es un complemento de gran valor que ofrece:

  • Ejercicios de refuerzo y ampliación de los contenidos presentados en el libro del alumno.
  • Actividades tipo pasatiempos (sopas de letras, crucigramas...)
  • Práctica de todas las actividades de la lengua.
  • Sección de fonética y ortografía.
  • Actividades de preparación al DELE Escolar.
  • Acceso a las soluciones a través de un código QR.
  • Glosario con el vocabulario de todas las unidades.
El libro del profesor se compone del libro del alumno, el libro del profesor, la guía didáctica y fichas recordables con recursos.


23 noviembre 2019

El uso de los cuestionarios de Instagram en nuestra clase de español

En mayo del año pasado dediqué una entrada a las opciones que nos daba las historias de Instagram para trabajar en el aula de ELE. A través de la opción de publicar imágenes y videos con textos, enlaces, hashtags o emojis proponíamos que los alumnos compartieran recomendaciones de libros, películas o series, eventos a los que asistieran, recetas, etc. Y hacíamos referencia a la posibilidad de utilizar la herramienta de Encuesta --que permite interactuar al usuario eligiendo entre las dos opciones que damos al publicarlo-- para hacer preguntas y crear juegos o concursos.

A principios de este año, en una de sus actualizaciones, Instagram incluyó una nueva opción para sus historias: los cuestionarios. Antes de profundizar en esta herramienta, permitidme que apunte varios detalles a tener en cuenta para el uso de esta red social en la clase de español:

  • Edad mínima para usar Instagram: 13 años.
  • Es la red social que más ha crecido en los últimos años.
  • Es recomendable, cuando propongamos actividades con Instagram, usar las historias puesto que solo serán visibles 24 horas y no se quedarán fijas en el perfil. ¿Por qué es importante esto? Por el prestigio digital: los alumnos (especialmente los adolescentes) no quieren ver "contaminado" su perfil de Instagram con fotos o videos que no han elegido ellos publicar y, mucho menos, con cuestiones académicas. El uso de las historias rebaja ese rechazo y facilita la participación. 
Qué son los cuestionarios
La herramienta Cuestionario nos permite hacer preguntas y dar hasta cuatro posibles respuestas (ver imágenes más abajo), promoviendo la interacción con nuestros seguidores. A diferencia de la opción Encuesta, es esta solo se dan dos opciones.



Pero, sin duda, lo mejor que tiene la herramienta Cuestionario es las opciones de seguimiento que nos da. El usuario que publica la pregunta tiene acceso a una pantalla donde puede ver la siguiente información:
  • Número de usuarios que han visto la publicación (en la foto de la izquierda vemos que 329 personas la han visto).
  • Número de votantes (en la foto de la izquierda vemos que 91 personas han votado "Del padre" y 24 personas han votado "de la madre"), es decir, de usuarios que han respondido a cada una de las opciones.
  • Nombre de votantes (en la foto de la derecha vemos los nombres de las seis personas que eligieron la respuesta "21 años") de cada opción.

¿Esto que nos dice a nosotros? Que además de ser una actividad motivadora, significativa, que propone un uso coherente de las nuevas teconolgias, divertida... además es evaluable. ¿Qué más se puede pedir?

Cómo se crea un cuestionario
Seguro que hay cientos de totorales circulando por Internet, pero os dejo unos apuntes que espero que os ayuden.

Paso 1
Pulsamos sobre nuestra imagen de perfil (donde vemos un + en un círculo azul) y hacemos una foto o elegimos una imagen de nuestra biblioteca. A continuación, le damos a la opción de incluir un elemento y veremos un desplegable con todas las herramientas (ver captura de pantalla a la izquierda) y elegimos Cuestionario.
Paso 2
En la franja superior redactamos la pregunta (hay un número limitado de caracteres, por lo que a veces hay que sintetizar). Podemos cambiar el color de la franja pulsando en la esfera multicolor que vemos en la parte central superior de nuestra pantalla.
Paso 3
Una vez tenemos la pregunta, es momento de redactar las respuestas (podemos proponer dos, tres o cuatro) y pulsamos sobre la respuesta correcta, que se marcará en color verde. Esto es muy importante porque cuando un usuario participa, automáticamente le dirá si ha acertado o ha fallado.  
Paso 4
Cuando tengamos el cuestionario preparado (pregunta, respuestas y opción correcta) le damos a Listo. Entonces veremos la foto con el cuestionario superpuesto en el centro. Es el momento de situarlo en la pantalla (moviéndolo con un dedo sobre el cuestionario), de aumentar o reducir el tamaño (pellizcando con dos dedos) y de añadir otros elementos (texto, emojis, algún gif, etc.) Cuando lo tengamos preparado, un último repaso y ¡a publicarlo!














Pensamos que es una herramienta muy útil. Nosotros la hemos utilizado en la elaboración de un concurso sobre cultura española: durante 50 días consecutivos publicamos una pregunta sobre cine, música, hábitos, comidas, horarios, deporte, televisión, costumbres... con gran aceptación y participación de alumnos, ex alumnos, profesores de todo el mundo. Pero también podemos utilizarla con otros fines: para repasar contenidos gramaticales antes de un examen, para hacer un sondeo sobre léxico antes de comenzar una unidad didáctica, etc.

¿Usáis Instagram en vuestras clases de español? ¿Os parece interesante esta herramienta? ¿Se os ocurren otros usos de los cuestionarios (u otras opciones de las historias Instagram) en el proceso de enseñanza-aprendizaje de lenguas? ¡Esperamos vuestros comentarios!

25 septiembre 2019

Talleres didácticos en Ámsterdam y Bruselas

Hace unos días tuve ocasión de participar en las jornadas didácticas organizadas por la Consejería de Educación en Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo en la que colaboró la Agencia Andaluza de Promoción Exterior (Extenda).


Ámsterdam
Las I Jornada Pedagógica para profesores de ELE de Ámsterdam fue todo un éxito, convocando a más de cincuenta docentes de español que dan clase en Ámsterdam y en otras ciudades holandesas. El evento tuvo lugar en el Het Admsterdam Lyceum, el instituto más antiguo de la capital. Para tal ocasión, impartí el taller De 0 a 99 años, sobre el componente lúdico en la clase de español con niños, adolescentes y adultos. Como prometí a todos los asistentes, os dejo la presentación del mismo.



Del mismo modo, comparto también el dosier de trabajo que utilizamos durante el taller, con las tareas que hicimos en el mismo.



Bruselas
En la capital belga tuvo lugar la XI Jornada en Tecnología Lingüística para profesores de ELE. En este evento --ya asentado tras más de una década de celebración-- se dieron cita más de 30 profesores y se desarrolló en el campus que tiene la Universidad de Lovaina en Bruselas. Como el eje temático era la tecnología aplicada a la didáctica del español como lengua extranjera, presenté el taller El potencial didáctico de Instagram en el aula de español. Aquí os dejo la presentación y el dosier de trabajo.





Tarjetas 
En ambos talleres utilicé las tarjetas que muchos ya conocéis para organizar los grupos de trabajo y que tantas otras utilidades tienen. Y como me comprometí con los asistentes, os dejo el documento listo para su descarga e impresión. El trabajo manual de cortar y plastificar es todo vuestro.



No quiero dejar de agradecer a la organización por todo el trabajo realizado y, sobre todo, a los profesores que decidieron participar en las jornadas.

16 septiembre 2019

eDiógenes

En la entrada publicada en este mismo blog el 9 de julio de 2009 escribí lo siguiente:
Yo habría sido un gran coleccionista si hubiera tenido un poco más de paciencia y hubiera sabido definir el objeto de interés. El espíritu de coleccionista lo tengo, las cualidades no. Siempre he pensado que el profesor de E/LE se mueve entre dos polos en cuyo justo medio está la virtud: en un extremo se sitúa el filatélico y en el otro extremo el trastorno conocido como síndrome de Diógenes.
Estamos permanentemente mirando la realidad desde la perspectiva de lo-que-potencialmente-puede-llevarse-al-aula-para-hacer-algo. Nuestra obsesión por recortar, guardar, clasificar, etc. carece de límites bien definidos. En muchos casos es una lástima la de material que se queda en carpetas y cajas porque no tenemos tiempo de hacer 'algo' con él.
Desde que empecé a dar clase de español, esta tendencia a guardar materiales potencialmente didactizables me ha perseguido --y sé que ha perseguido y persigue a cualquier docente-- y supongo/imagino/espero que me siga persiguiendo durante toda mi carrera porque, en el fondo, lo que desvela es un interés por el alumno:
  • llevando al aula materiales reales y actuales;
  • fomentando la creatividad;
  • tratando de despertar su interés y motivarlo;
  • intentando que el aula sea un espacio de aprendizaje y diversión;
  • utilizando un tipo de material al que el alumno está expuesto;
En los diez años que han pasado entre aquella entrada y esta que estás leyendo, ha ocurrido lo que en muchos otros ámbitos de la vida: hemos pasado del papel a lo digital. El profesor aquejado de Síndrome de Diógenes se ha convertido en un eDiógenes, que ha sustituido las carpetas llenas de recortes en su despacho por capturas de pantalla en su teléfono inteligente. Veamos solo algunos ejemplos de las últimas semanas.

Vía Whatsapp
En uno de los múltiples grupos en los que estoy --y que está silenciado, naturalmente-- veo estas ocho fotos de un artista que ha hecho unos montajes con personajes ilustres en el pasado y en la actualidad. Dejando a un lado la originalidad de las imágenes y, por descontado, los comentarios de los miembros del grupo a algunas de las fotos, la cabeza del profesor eDiógenes automáticamente empieza a carburar y los dedos a ejecutar: (1) guardar imágenes; (2) pasar las imágenes al ordenador; (3) descargar imágenes en el ordenador; (4) crear una actividad de descripción en el pasado y en el presente (antes y ahora) para la clase de A2.


Vía Instagram
Abres la app de Instagram sin intención de publicar, solo a echarle un ojo a las fotos de los amigos y a las historias y, en una de esas historias, una amiga ha compartido una imagen de una cuenta que se llama Significado literal. La cosa pinta bien. Un ratito deslizando imágenes, doble clic en muchas de ellas para dejar constancia de que me gustan y... ¡al lío! Captura de pantalla, recorte de la imagen, envío al ordenador y llevar a clase de B2/C1 para trabajar el significado literal y el metafórico, el sentido del humor y las colocaciones léxicas.


Seguramente muchos de vosotros os identificaréis con esos procesos. Si es así, sois eDiógenes, un síndrome del siglo XXI que es contagioso pero absolutamente benigno.