17 junio 2011

La aventura del documento

He estado en la exposición que se puede visitar en el Archivo Histórico Municipal de Málaga y que, bajo el título de La aventura del documento: de la tablilla al CD-Rom, hace un recorrido por la historia de la escritura y de los soportes que ha utilizado el hombre desde hace unos cinco mil años para conservar los documentos.

1. De soportes y utensilios
Ha sido curioso ver reunidos en una misma sala el papiro, el pergamino, la tablilla de cera, el metal, la madera, la piedra, la cinta de casette, la cinta VHS, el disquete, el CD, el rollo de película, la dispositiva, la pluma estilográfica, la máquina de escribir, la plumilla, la tinta china, el papel de calco, el disco de vinilo, la ficha perforada para ordenadores, el papel, el libro y el pendrive.

Soportes, instrumentos de impresión y pigmentos que han conservado cartas, registros, mapas, periódicos, obras literarias, dossiers, sumarios... en archivos, bibliotecas, casas particulares, oficinas, construcciones y centros de estudio.

2. De los documentos en el cine
Además de la muestra de objetos, la visita se completa con una proyección en la que se cuenta la aventura de los documentos en el cine. Comenzando por Sinhué el egipcio y su escritura hagiográfica en papiro, siguiendo por los alumnos de Hipatia de Alejandría en Ágora que toman notas en sus tablillas de cera, se pasa por las tablillas y los pergaminos de Espartaco y Ben-Hur para dar fin a la Historia Antigua y entrar en la Edad Media y, por supuesto, acercarnos al scriptorium de la abadía de El nombre de la rosa. Del Medievo al Imperio Español y el papel en Alatriste y ahogarnos en la angustia kafkiana de El proceso de Orson Welles. El toque futurista lo da la máquina perforadora de fichas made in Spain de Estoy hecho un chaval. Los soportes digitales y el lenguaje informático los presenta Quemar después de leer, de los Cohen.

3. De la persona como soporte (además de consumidor)
Dejando a un lado el pequeño detalle de la total ausencia de Internet o, por ejemplo, de los discos duros virtuales y su corresondiente icono literario-cinematográfico: Lisbeth Salander, es más que interesante pasar un rato en esta exposición porque te hace pensar en el esfuerzo que el hombre ha invertido a lo largo de los años y de los siglos en el deseo de conservar su historia -con todo lo que esta palabra implica- hasta alcanzar la situación actual en la que vamos con nuestros dispositivos de archivo en los bolsillos (los smartphones, las tablets, los pendrives, los reproductores de mp3, etc.) Es curioso pensar en Internet como soporte

Es más, hace unas semanas tuve ocasión de ver uno de esos vídeos que la gente de TED en el que Pattie Maes, profesora del Massachussets Institute of Technology (MIT), muestra uno de las últimas novedades del MIT Media Lab que han bautizado como Sexto Sentido.



4. De la infoxicación y el aprendizaje invisible
Por cierto, he encontrado un documento interesantísimo de Dolors Reig de hace casi un año (en versión beta) que ya hacía referencia a este proyecto del MIT Media Lab: Tedencias Web 3.0 (más allá de la web semántica) relevantes en educación. Como suele pasar en estos casos (me voy dando cuenta a medida que escribo estas líneas), es tal la infoxicación que sufrimos en la que vivimos que a menudo tengo la extraña frustrante sensación de llegar tarde aunque la capacidad que tenemos de construir nuestros propios procesos e itinerarios de aprendizaje invisible hacen de la vida una maravillosa experiencia, digna de esos antepasados que se empeñaron en dejar marcas que contaran historias en cortezas y rocas.

1 comentario:

Fernando dijo...

Este verano veré si me voy de turismo para allá y le doy una mirada a esta muetra que parece interesantísima