08 junio 2011

Talking Twins Babies: aprendiendo español y tatatá

Desde que vi el famoso vídeo de los mellizos del tatatá (subido a Youtube en febrero de 2011 y con más de 25 millones de veces visto) estoy dándole vueltas a la cabeza para llevarlos a clase. Los dos minutitos de diversión, las risas y la ternura están garantizadas con sólo proyectar el vídeo casero de estos dos rubísimos hermanos charlando, pero seguramente podemos ir un poco más allá, así que aquí lanzo algunas ideas de explotación.

Antes de esto, he de decir que el impulso a la redacción y publicación de esta entrada se la debo al post de Emilio Quintana en el blog de Nodos ELE de hace un par de días, que me ha ayudado a extraer alguna idea más.

Pero empecemos por el principio. Para quien no haya visto el vídeo y no sepa de qué estamos hablando, aquí va:



Como decía, además de reirnos un rato en clase y comentarlo, ¿qué más podemos hacer con estos escasos dos minutos de vídeo? Creo que es idóneo para poner en práctica la expresión de hipótesis y hacer conjeturas.
  1. Para empezar, proyectamos el vídeo sin sonido y les hacemos algunas preguntas para calentar motores: qué tiempo creen que tienen los dos niños (aprovechando para explicar la diferencia entre las preguntas: cuántos años y cuánto tiempo) y si piensan que saben hablar o no
  2. Antes de volver a proyectar el vídeo les preguntamos si los bebés se están comunicando; y en qué lengua lo están haciendo. Les informamos de que hablan una lengua que se llama tatatá y les preguntamos si ellos hablan ese idioma (es una de las lenguas más habladas en el mundo). ¿Nos podrán hacer una demostración y decirnos algo en tatatá? Por ejemplo, que nos digan cómo se llaman, de dónde son y cuántos años tienen.
  3. Proyección del vídeo con sonido y descubrimiento de la lengua tatatá. A ver si los entendemos bien: ¿de qué están hablando?, ¿cuál de los dos lleva la voz cantante?, ¿en qué termina la conversación?
  4. Fase creativa: ¿lo doblamos a español? O mejor, le deberíamos dejar el sonido original y subtitularlo.
Pero, además, es un vídeo muy interesante para reflexionar sobre la forma de comunicarse y sobre nuestras estrategias como aprendientes (y como docentes). Emilio Quintana, en el post al que he hecho referencia más arriba, afirma:
Nadie piensa que estos bebés estén manteniendo una conversación en un lenguaje propio. Lo que hacen es imitar a los padres, incluso en la entonación, que es la forma en que se desarrolla el lenguaje a esas edades.
¿Cómo se comunican los dos peques sin usar una lengua? ¿Somos capaces de identificar cuando alguno de los niños hace una pregunta, regaña, dice que no o responde al otro? ¿Cómo? La entonación y el lenguaje extraverbal son extraordinarios en el vídeo. ¿Nuestros alumnos entonan? ¿Trabajamos la entonación, las pausas y los silencios con nuestros alumnos? ¿Cómo gestionan nuestros estudiantes la información extraverbal que reciben y que aportan? ¿Qué referentes tienen para imitar?

¿Qué más pueden aprender nuestros alumnos de estos dos diminutos maestros de la comunicación? Fundamentalmente, el concepto de intención comunicativa. Son capaces de mantener una conversación porque quieren hacerlo, porque tienen -de algún modo- un objetivo. Es más, aunque tal vez sólo les divierta oírse, son capaces de mantener la atención el uno del otro y (parece que) se llegan a transmitir con éxito los mensajes que pretenden. Nuestros alumnos deben asimilar esa idea de la intención comunicativa: el hablante decide qué palabras, qué expresiones, qué tiempos verbales, qué entonación, qué acompañamiento extraverbal, qué expresión del rostro, qué fórmula de tratamiento, qué tono son los más adecuados en función del interlocutor, de la situación, de lo que quieren conseguir. Y en los dos protagonistas del vídeo se ve claramente.

Ah, si nos quedamos con ganas, aquí tenemos un vídeo previo de la misma pareja de donde podríamos seguir extrayendo información y realizar, ya que nos hemos familiarizado con los pequeños, más trabajo en alguno de los dos caminos indicados.

No hay comentarios: