25 septiembre 2011

Adrián Gómez: "En Irlanda están acostumbrados a trabajar el español con ejercicios de enfoque estructuralista".

Serie | Profesores de ELE/2L por el mundo (XIV)  
 
He estado impartiendo clases de español en el Trinity College de Dublín (Irlanda). En un primer momento, empecé trabajar en una de las muchas sociedades de estudiantes con las que cuenta Trinity. En concreto, comencé a trabajar como profesor de español en la sociedad de Lenguas Modernas. Su coordinadora me ofreció la oportunidad de impartir las clases de español a los dos grupos que había, uno de nivel inicial y otro de nivel intermedio. En ambos grupos había tanto alumnos irlandeses como extranjeros que al mismo tiempo se encontraban allí con algún tipo de beca. Considero interesante resaltar este dato porque esto provocó que se dieran situaciones lingüísticas individuales en un mismo espacio. Así, en un mismo grupo pudieron encontrarse alumnos irlandeses, o de lengua inglesa en general, cuyo único contacto con el español se producía durante las horas de clases y otros alumnos cuyas lenguas nativas eran el francés o el alemán que se hallaban en un contexto de inmersión lingüística con el inglés.

A todos ellos les pregunté el primer día de clase cuál era el motivo por el que querían aprender español y, si tuviera que resaltar unas causas generales, en general, todos sentían atracción por la cultura española, concretamente, el cine, la música, la gastronomía y las fiestas populares. Asismimo, de alguna manera eran conscientes de que el español es una lengua que está en alza y posee un gran futuro en ese sentido.

Mis clases estuvieron centradas en diversos temas puntuales con diferentes contenidos gramaticales y con actividades orientadas a practicar las diferentes destrezas. En la medida de lo posible intenté dar a las clases un enfoque comunicativo.

Además de estos grupos, he sido auxiliar de conversación de las clases de español oral en Estudios Hispánicos. Como tal, he tenido a mi cargo cinco grupos de diferentes cursos del grado, en concreto, uno de primero y dos de tercer y cuarto curso con lo que los niveles también fueron diferentes. Desde el departamento me encomendaron que las clases debían tener un enfoque oral y que, por tanto, mientras tuviera esto presente, tenía libertad absoluta para preparar el contenido. Antes de comenzar, me informé sobre lo que se había estado haciendo en los diferentes grupos y, fundamentalmente, consistía en leer diferentes artículos de opinión en clase que luego eran comentados o debatidos por los alumnos. Sin embargo, decidí preparar para cada una de las clases diferentes temas concretos con un enfoque oral pero con un tema determinado de manera que garantizará, además de la conversación, el aprendizaje o repaso de determinado vocabulario.

Mi conocimiento sobre cómo aprenden los irlandeses no se debe tanto a mi experiencia como profesor como a compañero de clase. Según me contaban, las clases de español poseen una orientación magistral y se basan en un aprendizaje de la gramática normativa. En mi experiencia, sí pude notar que los alumnos no estaban muy acostumbrados a trabajar su español de manera muy diferente a las fotocopias con ejercicios de enfoque estructuralista. Asimismo, en algunas ocasiones me sorprendió el considerable desnivel que existía entre algunos estudiantes en la destreza oral dándose el caso, incluso, de que algún estudiante de primer año poseía más fluidez que alumnos que se encontraban ya en el tercer año.

Autor
Adrián Gómez es profesores de español como lengua extranjera en el Trinity College de Dublín (Irlanda)

No hay comentarios: