21 enero 2014

Crónica de una experiencia de creación colaborativa

No me puedo resistir a contar lo que ha pasado en las últimas 72 horas en las redes sociales porque me parece que ilustra a las mil maravillas el potencial de la forma de vida dos punto cero y de sus implicaciones para los docentes. Permitidme, pues, que os cuente una historia. Prometo ser breve.

Todo comenzó en Facebook, cuando vi que una amiga (de verdad, no lo de Facebook) había compartido un vídeo cuyo título (Yo tb tq) llamó mi atención.


Hice clic en el enlace y me fui a Youtube e invertir 5 minutos en ver ese cortometraje. Además de disfrutar con la idea del corto vi el potencial que tenía para las clases de español.

Así que, con un solo clic, lo compartí en Twitter con otros profesores, con una valoración (Buen corto para la clase de ELE), con la etiqueta (#twitterele) y con una propuesta (¿Quién se anima a didactizarlo conmigo y compartimos en el blog?).


Unos minutos más tarde dos profes, Dani y Victoria, que andan por Palma de Mallorca y Berlín, respectivamente, aportaron sus ideas: una infografía sobre las relaciones modernas y un reportaje de El País sobre el lenguaje en las redes.




Más tarde nos encontramos con otra sorpresa. Otra profesora, Arancha, esta vez desde Madrid, a través de Twitter compartía un documento creado y publicado en Google Drive (o Google Docs para los nostálgicos) con la transcripción de todo el texto del cortometraje. Y, además, se ofrecía para subtitularlo.



Todo esto no duró más de 72 horas. En seis tweets montamos todo esto que, por supuesto, debía tener un espacio de honor en este blog por lo que significa: ganas de compartir, ganas de trabajar, capacidad para crear y conocimiento de algunos recursos. No hay más secretos.


Por supuesto que no ha terminado. Aún queda realizar la secuencia didáctica que compartiremos en cuanto la tengamos lista pero creo que esta historia merecía ser contada.

7 comentarios:

Alicia-profesora de ELE dijo...

Muchísimas gracias por compartir esta crónica tan bonita. Por supuesto que es una historia que merecía ser contada, pues es todo un ejemplo de que cuando se trabaja bien (con ganas, colaborando...), se obtienen resultados. Y el corto es muy bueno. ¡Un saludo y ya nos contarás la siguiente parte de la historia!

José Ramón dijo...

Gracias por tu comentario, Alicia. Como dices tú y decía yo en el post, ciertamente merecía la pena dar a conocer lo que pasó... y sigue pasando a diario.

eldeverde dijo...

Si la conectividad es la propiedad que tienen las ideas para reproducirse, este es un magnífico ejemplo.

Gracias por compartirlo.

Saludos

blogeandoqueesgerundio dijo...

Magnífico ejemplo de colaboración s.XXI, esperamos con ansia el resultado.

José Ramón dijo...

Gracias por vuestros comentarios, edeverde y Lucas. Así es, caballeros, así es como estamos... :)

Paloma Manz dijo...

Esto me confirma que tengo que estar más pendiente del Twitter. Maravillo trabajo colaborativo

José Ramón dijo...

Gracias por tu mensaje, Paloma. Ya sabes, en Twitter permanentemente pasan cosas interesantes :) Un abrazo.