28 marzo 2014

Taller de escritura... con ayuda de los grandes de nuestras letras

"En ocasiones de pilla el toro" (léase como un susurro), sí, pero quienes me conocen, saben que me gusta llegar antes de tiempo, que suelo planificarlo todo con bastante antelación... es decir, no dejo nada para última hora, más bien, como decimos en Málaga, soy bastante apretao. Sin embargo, el mismo día que publiqué esta entrada con motivo del 30 aniversario del fallecimiento de Julio Cortázar (con actividades que podríamos llevar al aula para acercar la figura del genio argentino a nuestros alumnos) me di cuenta de que debería haberlo hecho con antelación ya que, en el momento de hacer clic en el botón "Publicar" ya era tarde. Es por ello por lo que publico este post pensando en el 23 de abril, a fin de que los profesores puedan llevar esta actividad al aula con motivo de la celebración del Día del Libro. Sé que falta aún casi un mes, pero pronto llega la Semana Santa y las preocupaciones de este bloguero se irán hacia otros asuntos...

La inspiración me vino leyendo este post que, a su vez, encuentra inspiración en este artículo... cosas que pasan hoy en día. Me he basado, como digo, en este post pero lo he personalizado con alguna aportación propia. Trabajar con la literatura en clase no tiene por qué debe ser aburrido. La literatura en clase debe ser vivida, experimentada, degustada y disfrutada. Diviértete y haz que tus alumnos se diviertan.

La propuesta es sencilla: aquí tienes los comienzos (sugerentes, brillantes únicos) de algunas novelas y relatos. La propuesta, a su vez, ofrece múltiples opciones de explotación: léelo en clase y acompaña a los alumnos en el proceso de resolución de dudas de léxicos o gramaticales); ocúpate de la ironía o de las dobles intenciones; juega con el título y el fragmento inicial e intenta descubrir el género literario o el tono de la obra; en definitiva, diviértete.

Aquí tienes mi selección. Son quince fragmentos en los que nos encomendamos a Cervantes, Borges, Vila-Matas, Bioy, Cortázar, Benedetti, Martín Santos, Onetti, García Márquez, Piglia o Semprún para que nos ayuden a despertar esa creatividad que nuestros alumnos tienen en estado latente. Si ellos no son capaces de hacerlo, ¿quién si no?
  1. «Parece que los gitanos y gitanas solamente nacieron en el mundo para ser ladrones» —"La Gitanilla", en Novelas ejemplares, Miguel de Cervantes.
  2. «Antes de que me hubiera apasionado por mujer alguna, jugué mi corazón al azar y me lo ganó la violencia.» —La Vorágine, José Eustasio Rivera. 
  3. «Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo». —Pedro Páramo, Juan Rulfo. 
  4. «El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5:30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo» —Crónica de una muerte anunciada, Gabriel García Márquez. 
  5. «Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne.» —El túnel, Ernesto Sabato. 
  6. «¿Encontraría a la Maga?» —Rayuela, Julio Cortázar. 
  7. «Hoy, en esta isla, ha ocurrido un milagro.» —La invención de Morel, Adolfo Bioy Casares. 
  8. «Sonaba el teléfono y he oído el timbre. He cogido el aparato. No me he enterado bien» —Tiempo de Silencio, Luis Martín Santos. 
  9. «Hace un rato me estaba paseando por el cuarto y se me ocurrió de golpe que lo veía por primera vez.» —El Pozo, Juan Carlos Onetti. 
  10. «No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente.» —El Capitán Alatriste, Arturo Pérez-Reverte. 
  11. «Cuentan los hombres dignos de fe (pero Alá sabe más) que en los primeros días hubo un rey de las islas de Babilonia que congregó a sus arquitectos y magos y les mandó construir un laberinto tan complejo y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar, y los que entraban se perdían.» —"Los dos reyes y los dos laberintos" en El Aleph, Jorge Luis Borges. 
  12. «Esta noche estoy solo. Mi compañero (algún día sabrás el nombre) está en la enfermería. Es buena gente, pero de vez en cuando no viene mal estar solo.» —Primavera con una esquina rota, Mario Benedetti. 
  13. «Fui a Key West, Florida, y me inscribí en la edición de este año del tradicional concurso de dobles del escritor Ernest Hemingway.» —París no se acaba nunca, Enrique Vila-Matas. 
  14. «Los llaman los mellizos porque son inseparables. Pero no son hermanos, ni son parecidos. Difícil incluso encontrar dos tipos tan diferentes.» —Plata quemada, Ricardo Piglia. 
  15. «¡Ya tenemos el muerto que necesitábamos! —exclamó Kaminsky.» —Viviré con su nombre, morirá con el mío, Jorge Semprún.

Ahora pide que continúen la historia, que utilicen de modo creativo la lengua que están aprendiendo, que mantengan el estilo de autor... dale la extensión que corresponda al nivel o juega a que creen microrrelatos (¿tal vez en Twitter?), haz un concurso literario... en definitiva, diviértete.

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Créditos de la imagen | elgris

3 comentarios:

Jennifer Segado Jiménez dijo...

¡Me encanta!

Llevo tiempo leyéndote, pero nunca me había animado a ponerte un comentario... hasta hoy. Y es que creo que a menudo obviamos los comentarios positivos, y no debería ser así. En fin, gracias por todas las actividades, consejos y reflexiones.

Espero que sigas compartiendo con nosotros entradas tan estupendas como esta por muchos años.

Un saludo desde Salamanca,
Jennifer

José Ramón dijo...

Muchas gracias por tus cariñosas palabras, Jennifer. Me alegro mucho de que las cosas que comparto en este espacio sea de utilidad de otros colegas... y vuestros comentarios animan mucho a seguir adelante. Un abrazo.

José Ramón dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.