03 mayo 2016

Pidiendo ayuda a Raymond Queneau para la preparación del DELE

Llega la primavera y, además de la alergia, la astenia y el final de la Liga, también se avecina la convocatoria de mayo del DELE. Para esta convocatoria estamos impartiendo dos cursos de preparación para los niveles B2 y C1 y hemos decidido pedir ayuda a Raymond Queneau, conocido cofundador del grupo OuLiPo y miembro del Colegio de Patafísica junto a Alfred Jarry, amigo de los surrealistas y toda una mente creativa y un divertido espécimen de las letras universales.


La obra más conocida de Raymond Queneau es Ejercicios de estilo (1949, publicado en español, en Cátedra) que no es más que era descrito por José María Plaza en su artículo de El Mundo de este modo:
La idea de este libro se le ocurrió a Queneau tras escuchar El arte de la fuga de Bach, una técnica musical que quiso trasladar a la literatura. Su propósito es, por lo tanto, construir una obra a partir de las variaciones sobre un tema nimio. El escritor se sirve de una anécdota mínima (alguien va a la parada y toma el autobús) para recrear ese suceso de 99 maneras distintas, contarlo a la manera de, en unos ejercicios de estilo, donde además del dominio técnico es fundamental el ingenio, la imaginación, la habilidad y el humor que, en el caso de Queneau, es marca de la casa.
La anécdota es contada y recontada de todos estos modos, en todos estos estilos que, además de haber sido un interesante y divertido ejercicio para el autor, es un deleite para el lector, un referente en las escuelas de escritores y un recurso de gran utilidad para el profesor que prepara a los futuros candidatos al DELE:


La semana pasada propuse un tema en la pizarra (el estrés que sufren los alumnos universitarios) y pedí que, en base a la misma situación, los alumnos elaboraran: 
  • un esquema de contenidos (pensando en la exposición oral);
  • una carta formal (dirigida al rector de la universidad);
  • una carta informal (contando un caso a un amigo);
  • un artículo para una revista universitaria;
  • un post para un blog personal.

De ese modo, pudimos concentrarnos en la tipología textual y no tanto en el contenido. Es habitual que los alumnos, cuando realizan tareas de expresión escrita, se concentren en sus "fallos" (tiempos verbales, preposiciones, concordancias, modos, etc.) y prestan menos atención al tipo de texto. Con este trabajo, pudimos concentrarnos en los elementos de cohesión textual, en las características que diferencian un tipo de texto de otro, en los exponentes lingüísticos que son propios de cada uno... y el resultado fue muy bueno, muy ilustrativo para los alumnos. Os recomiendo que lo hagáis.