30 septiembre 2018

El aula, un tablero gigante y flexible

He compartido en este mismo blog algunos juegos de tablero diseñados para la clase de ELE como el Juego de la oca de las preposiciones o el Quién es quién con referentes culturales hispanos. En esta ocasión, la propuesta es convertir nuestras aulas en tableros, de un modo sencillísimo y, lo que es más importante, muy flexible.

Más abajo tenéis 40 casillas listas para que hagáis clic sobre cada una y las abráis en mayor tamaño y las descarguéis. Después, ya las tendréis disponibles para ser impresas, plastificadas y colocadas en el suelo de nuestra clase (o de cualquier zona común del centro, espacio exterior o donde queráis). También necesitaréis un dado: podéis usar estos dados virtuales proyectados. Cuando les echéis un vistazo descubriréis algunas cosas:

  • Las casillas no están numeradas, de modo que podéis colocarlas en el orden que queráis y que podáis utilizar las casillas que más os interesen en función del espacio, el número de alumnos y los contenidos.
  • El diseño es muy simple, a fin de que podáis aumentar el juego con la elaboración de tantas casillas nuevas que os interesen o necesitéis.
  • Cada casilla propone al alumno que caiga en ella que hable de algún aspecto relacionado con su vida, sus intereses, sus aficiones, sus experiencias, sus deseos o sus conocimientos.  
  • Hay casillas pensadas para dar sentido de juego al mismo: casillas de inicio y final, casillas de tirar el dado de nuevo y la casilla de castigo que hace que el alumno tenga que volver al comienzo del juego.










































01 julio 2018

Pide la cuenta, que empezamos

Hace unos días comenzó a circular por WhatsApp la foto de un ticket de un bar en el que sorprendían las 334 cervezas que se consumieron. Automáticamente, en el grupo de WhtasApp a través del que me llegó (grupo, por cierto, de profesores de ELE) comenzamos a especular sobre qué pasaría en aquel bar para semejante comanda... y automáticamente, saltó la chispa: ¡esto se puede llevar a clase!



Potencial didáctico
Tras la anécdota, llega el momento de la reflexión. Tras una búsqueda en Internet, se nos ocurrió que los tickets de bares y restaurantes podrían ser una buena herramienta para presentar el vocabulario de las bebidas y las comidas e, incluso, para proponer juegos de roles, en el que el input sería la cuenta y habría que construir --hacia atrás-- la comida o cena.


También podemos descubrir diferencias entre las diferentes comunidades autónomas, tanto en hábitos como en léxico. Tapas por un lado, pintxos por otros; latas en un lugar, botes en otros...



Podemos clasificar los platos en categorías: bebidas, entrantes, principales (carnes, pescados, marisco), postres, etc. O tratar de adivinar cuántos comensales disfrutaron de la comida, de qué tipo de restaurante se trata. Las posibilidades son enormes.

Cultura... o estafa
También puede ser interesante plantear si algunas cosas que vemos en los tickets son achacables a diferentes culturales (cobrar el pan, los cubiertos o el agua) o si son meras estafas. Fijaos en las imágenes siguientes y descubriréis si pueden dar juego para el debate.



Cosas raras
Y volviendo al principio, probablemente la propuesta didáctica más divertida es la de analizar tickets con "cosas raras" a partir de las cuales pediremos que se planteen hipótesis y opiniones: cuántos comensales hubo en esa comida, cómo es que se pidieron más de 300 cervezas y tan poca comida, en qué contexto se pueden gastar más de 20000 euros en bebidas o si es normal que una aspirina sea parte de un ticket...


¿Has usado los tickets de bares y restaurantes en tus clases? ¿Con qué propósito? ¿Y los tickets de alguna otra tienda (tienda de ropa, grandes almacenes, supermercados...) ¡Comparte tu experiencia con nosotros dejando tu comentario!