Mostrando entradas con la etiqueta niños. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta niños. Mostrar todas las entradas

01 febrero 2017

Enseñar español a niños y adolescentes en un mapa visual

"Dibujar ayuda a pensar mejor", "si no lo dibujo, no lo comprendo", "expresarse por medio de dibujos"... así se puede resumir el pensamiento visual o visual thinking, con el que empecé a tomar contacto gracias al trabajo/los trabajos de Ramón Besonías, a quien tuve ocasión de desvirtualizar y con quien pude departir (menos de lo deseado, como suele pasar) durante la celebración del FONCEI, que se ocupó este año de la enseñanza de español a niños y adolescentes.

Inspirado por el taller de Ramón, me he decidido a elaborar un mapa visual que resume (ya sé que es una osadía, pero yo siempre he sido muy valiente... jeje) las ideas principales que se trabajaron durante las jornadas, en la ponencia inaugural de Encina Alonso; en la mesa redonda en la que participé junto a Román Navarro, Pilar Justo y la propia Encina, moderada por Patricia Santervás; y en los talleres de Vicenta González, la misma Pilar, Manuela Mena, el mencionado Ramón Besonías y Raquel Braojos.

Aquí tenéis el mapa visual completo.

Vista general del mapa visual


A continuación, los detalles del mismo:

Volviendo a Nunca Jamás. Detalle
Cómo son los alumnos, cómo debe ser el profesor. Detalle
El cerebro del adolescente. Detalle
Teoría de las inteligencias múltiples. Detalle
Destacados de la mesa redonda. Detalle
Teorías perdidas. Detalle
Taxonomía de Bloom. Detalle
Pensamiento visual. Detalle 
Otros factores. Detalle

12 junio 2016

Antes. Después

Antes. Después es un libro de reflexiones sin palabras, de la ilustradora Anne-Margot Ramstein, sobre el paso del tiempo y sus efectos. Las ilustraciones son, en apariencia, sencillas pero a poco que nos paremos, descubriremos que contienen una enorme capacidad para hacernos pensar... e imaginar.

Del mismo modo, y como consecuencia de lo anterior, invitan al diálogo entre personas de todas las edades. Por todo ello, pensamos que es un recurso muy útil para promover la interacción oral y la interacción social.

Desde el punto de vista funcional las ilustraciones, que se presentan en dobles páginas (izquierda-derecha, antes-después), nos permiten hacer descripciones, plantear hipótesis, realizar narraciones, evocar recuerdos, expresar sentimientos...

Por otro lado, consideramos que el uso que podemos darle a las imágenes con alumnos de diferentes edades son distintos. Así, por ejemplo, los alumnos en edad de Educación Primaria (7-11 años), que ya empiezan a aplicar los principios lógicos de razonamiento a los problemas, pueden contar historias (conocidas o inventadas) mientras que los preadolescentes (12-13 años), que están desarrollando su capacidad de abstracción y de hipotetizar, serán capaces de vincular las dos imágenes estableciendo relaciones de causa, consecuencia, finalidad, condición... Con los estudiantes jóvenes o adultos podemos proponer trabajos basados en la evocación de sus recuerdos, sus sentimientos, sus opiniones o juicios de valor.

Os dejo algunas de las imágenes del libro, que podemos encontrar en la página web de la ilustradora francesa, a ver qué os parecen.


04 febrero 2016

Nos vamos de tiendas

Esta es una receta sencilla. Solo necesitaremos cartulinas de colores, un rotulador negro (y/o todos los colores que queramos), dotes creativas, imaginación y, más adelante, un par de muñecos para jugar. La idea crear  una calle comercial hecha por nuestros alumnos con nuestra ayuda y asesoramiento.

La calle comercial de mi alumna china Yao Yao (11 años)

Durante este proceso creativo, daremos libertad a nuestros alumnos para que elijan los establecimientos que quieren que haya en su calle, así como el nombre de los mismos y, en un segundo momento, los productos que quieren que se vean en sus escaparates. El profesor acompañará este proceso y les guiará por los contenidos léxicos que sea bueno repasar o retomar.

Empezamos dibujando unas plantillas mudas de tiendas 
Una hambuguesería y una juguetería
Una frutería
Una panadería
Una pescadería y una zapatería
Una papelería
Una tienda de ropa

Una vez que tenemos todas las tiendas con sus escaparates bien montados, procedemos a pedir a los alumnos que les pongan precio a cada uno. Aprovechamos para practicar (y repetir, ya que hablamos de enseñanza a niños) cuánto cuesta, cuánto cuestan... y refrescamos los números. Estamos fomentando ese aprendizaje inconsciente, propio de los alumnos de corta edad. Pensamos que ayuda a fomentar la creatividad y ayudamos al desarrollo de la observación y el conocimiento del entorno del alumno.


El escaparate de la pastelería
El escaparate de la hamburguesería
El escaparate de la tienda de ropa
El escaparate de la frutería

Ya sabemos que si algo le gusta a un niño no le importará volver a hacerlo una y otra vez, reutilizarlo, ampliarlo, retomarlo... me pasa con el Quién es quién, con el Veo, veo, con el Memory... y, pensando en esto, siempre podemos volver a nuestra calle comercial:
  1. Para colorear (y repasar los colores o practicar las descripciones).
  2. Para ampliar los escaparates de cada tienda (con el vocabulario que vayamos aprendiendo).
  3. Para ampliar el vocabulario de la calle (mobiliario urbano).
  4. Para practicar las situaciones comunicativas en las tiendas (con un par de muñecos de Playmobil y unos post-it de bocadillos de texto).
  5. Para hacer la lista de la compra y un presupuesto de lo que nos costará organizar una fiesta de cumpleaños o de fin de curso.
  6. Para contar una historia (con los muñecos).
¿Se te ocurre algo más? Estamos deseando escuchar tus ideas...

06 diciembre 2015

Veo, veo (oigo, oigo; pruebo, pruebo...)

¿Quién no ha jugado en clase con niños al Veo, veo? Ya sea tratando de adivinar directamente la palabra, ya sea dando alguna pista como el color o incluso ayudando con la letra que sigue o la letra final, este juego siempre funciona con los más pequeños y nos ayuda, en las clases de español, tanto a fijar la forma del verbo ver (irregular) como a repasar vocabulario. En principio, lógicamente, al ser un juego de observación, se repasa el léxico de la clase, ya que es el sitio donde estamos jugando. Sin embargo, últimamente me han surgido una serie de variaciones (improvisadas y promovidas por el propio devenir de la clase y por iniciativa de los alumnos) que me gustaría compartir con vosotros.

Créditos de la imagen | tuli (Flickr Creative Commons)

Mantenemos los mismos objetivos: fijar la forma de los verbos en presente (especialmente los irregulares) y repasar vocabulario. Pero, ¿cómo damos el salto del verbo ver a otros verbos? ¿Y cómo repasamos un vocabulario que no está presente en clase y, por tanto, no puedo ver? Fácil: usamos una de las herramientas más potentes y que mejor manejan los niños: la imaginación.

Al cambiar la pregunta, necesariamente cambiamos el foco de atención y, por tanto, activamos un campo semántico diferente. En mi caso, empecé cambiando el "Veo, veo" por "Oigo, oigo", con lo que provoqué una especia de tsunami en clase... casi se escuchaban las cabecitas buscando la segunda persona del singular del verbo oír para preguntarme "¿Qué oyes?" y tras varios intentos llegó dicha pregunta. Y fue interesante notar el silencio en el que se ponía atención para cazar los sonidos.

Créditos de la imagen | En busca del sol (Flickr Creative Commons)

El siguiente cambio de verbo, para mi sorpresa, vino de mi alumna Yao, quien al llegar su turno, sorprendió con un "Llevo, llevo". A partir de ahí, se sucedieron los verbos (y la consecuente recuperación en cada caso de las segundas personas del singular para continuar el juego) y los campos semánticos. Así, de memoria, recuerdo el "como, como", "bebo, bebo", "juego, juego", "quiero, quiero".

Lo mejor, sin duda, de las variaciones del juego es que no vinieron predeterminadas ni impuestas por parte del profesor sino que nacieron del deseo de jugar y, por tanto, las cuestiones gramaticales, funcionales y léxicas fueron herramientas al servicio de dicho proceso de comunicación o de juego. Os animo a que la pongáis en práctica estas versiones del Veo, veo y, sobre todo, a que aprovechéis la capacidad de vuestros alumnos de improvisar, de jugar, de divertirse en español.

12 agosto 2015

A Tiger de nuevo, pensando en los niños

Es que los escaparates tienen tantos colores (y colores tan chillones) que no lo he resistido y he vuelto a entrar en Tiger con el firme propósito, he de reconocerlo, de buscar material didactizable, cacharros que llevar al aula y/o a la sala de profesores para dinamizar nuestras clases; también he de reconocer que entré con la intención de encontrar material para una entrada para este blog que alegrara el mes de agosto y diera continuidad a aquel post de hace ya varios meses y en la línea de esas otras entradas en las que me he ocupado de la enseñanza de ELE a niños.

Creamos monstruos
Crear un monstruo es una tarea bastante recurrente en los cursos de español para niños en la que, además de fomentar la creatividad, hacerles desarrollar su fantasía, conseguir su implicación y motivarles, hacemos que utilicen los exponentes lingüísticos para la descripción física. Y para ello, muy parecido al Mix&Match del que ya hemos hablado alguna vez, en esta ocasión nos encontramos muñecos de papel con pegatinas con los que los alumnos podrán elaborar sus creaciones y luego presentarlas a la clase. También podríamos reservar un espacio en el aula para la Galería de los monstruos.


La clase habla
Cuando vi estas pegatinas para paredes con forma de bocadillos de texto me vino a la cabeza la entrada que publiqué allá por septiembre de 2010 (madre mía). Me parece que estas pegatinas en las paredes de nuestras aulas con los recursos comunicativos que deben tener a mano nuestros alumnos para el desarrollo de las actividades y tareas que les pedimos que lleven a cabo o con los recursos para la comunicación en el aula, pueden ser de gran ayuda y utilidad.

Control Z
Creo que hay que descriminalizar y despenzalizar el error en clase y reutilizarlo como oportunidad de aprendizaje. Y para ello, qué mejor que naturalizarlo dentro de dinámicas. Normalmente los profesores pensamos dinámicas y juegos para fomentar la interacción, para que escribir no sea algo aburrido, para que las explicaciones gramaticales no sean un tostón... pero muy pocas veces dinamizamos o ludificamos (disculpad todas estas palabrotas) el proceso de corrección o el tratamiento del error. Me parece que estas gomas pueden ser un punto de partida interesante y ameno: cada color indica algo que tenemos que borrar, con el grupo clase, comentar qué, por qué, cómo lo podríamos reformular, etc. De momento hay dos colores, que podríamos asignar al error gramatical y de vocabulario.

¡El comecocos de papel!
No sé cómo lo llamabais vosotros... es más, no estoy muy seguro de que yo lo llamara comecocos, pero es lo que he encontrado buceando en San Google, pero al encontrarlo en la tienda me pareció un gran descubrimiento. Cierto es que se pierde el encanto de hacer el trabajo manual (a mí nunca me salió bien, así que quizá por eso me he emocionado tanto...) pero me parece que tiene un potencial interesante. En el paquete vienen varios con el diseño por una parte y en blanco por detrás para que escribamos lo que queramos: como actividad de presentación (tu nombre, tu edad, tus gustos...), para practicar los pasados (cuenta una anécdota, cómo celebraste tu cumpleaños, cómo era tu habitación de pequeño...), para practicar los usos del imperativo (da una orden, da un consejo, pide algo...)

28 junio 2015

Desayunos del mundo

Entre los múltiples blogs de cocina que leo, me encontré hace unas semanas con la entrada Desayunos típicos de cada país en Cocinillas y pensé que sería idóneo complemento del taller abierto de gastronomía española que seguramente muchos de vosotros ya conocéis.

A partir de la información aportada en dicho post y de las sugerentes imágenes que lo acompañan, he elaborado una presentación didactizada en la que he añadido alguna actividad de calentamiento y alguna información complementaria al final. Si bien se puede utilizar en cursos alumnos de cualquier edad, las primeras actividades van dirigidas a niños y adolescentes, ya que se realiza un trabajo interdisciplinar al presentar los países y los continentes. El tema de los desayunos, las experiencias personales y los gustos no tienen edad ;)



Buscando en la red, he encontrado el vídeo en el que podemos ver el proceso de elaboración de las imágenes que aparecen en la entrada original y, por tanto, en mi presentación. Naturalmente, tanto en el post como en el vídeo el texto está en inglés y gran parte de mi trabajo ha consistido en su traducción. En cualquier caso, lo dejo aquí:


Para terminar os dejo varios enlaces sobre el mismo tema por si os apetece profundizar en el tema, por curiosidad personal o por interés académico:


20 junio 2015

Casa sobre plano: otra propuesta para niños

Sigo compartiendo experiencias e ideas de actividades para llevar a clase de español con niños. En esta ocasión se trata de una propuesta que he llamado Casa sobre plano. Como en mi entrada anterior creo que es mucho más sencillo verlo que explicarlo así que, durante todo el desarrollo de la actividad, fui fotografiando el proceso pensando en el post que ahora mismo tenéis delante.

Solo vamos a necesitar una cartulina grande, unos papeles de colores, una regla, tijeras, pegamento y rotuladores. La idea es bien sencilla: reproducir la casa de nuestros alumnos. Muchas veces en los manuales se propone que los alumnos describan una casa a partir de un plano o de fotos de algunas habitaciones. Nuestra propuesta es más significativa y más motivadora, además de más creativa, divertida e interdisciplinar.

  • Significativa y motivadora porque el alumno va a mostrar a sus alumnos como es su casa, la de verdad, en la que vive... qué hay en su habitación, dónde ve la tele o dónde juega. Va a aprender, además, en función de su realidad y de sus necesidades. 
  • Creativa y divertida porque realizan un trabajo manual, haciendo una tarea con la que están familiarizados, en el que se implican, y en cuyo desarrollo se fomenta el uso de la lengua meta al hablar con los compañeros y con el profesor para pedir consejo, pedir explicaciones, pedir ayuda, prestar y pedir prestado material, etc.
  • Interdisciplinariedad: he descubierto (algo que no había pensado al llevar al aula esta idea, he de confesarlo) que esta actividad les ayuda a familiarizarse con la ubicación espacial, a entender las tres dimensiones y a entender un plano. Les ayuda a desarrollar imágenes representativas de la realidad, es decir, son capaces de entender que una línea es una pared o un rectángulo, un sofá.


Así empieza todo...
...y queremos llegar a esto.
En la primera fase nos centramos en el diseño de la casa, habitación por habitación. En este punto trabajamos este vocabulario y los recursos comunicativos para explicar cómo es nuestra casa (con los verbos tener y haber). Además, nos preocuparemos de que tengan cuidado con las dimensiones y las proporciones. En mi caso, la verdad, ha sido todo bastante intuitivo.

Empezamos con las habitaciones, a las que ponemos el nombre.
Además definimos los contornos en negro para crear la paredes.

Después, hacemos las puertas, en otro color.

Montamos las casa, colocando cada habitación en su lugar.

Después, instalamos las puertas y las ventanas.
En cada elemento escribimos el nombre.
En la segunda fase, nos centramos en el mobiliario. Aquí ampliamos el vocabulario e introducimos los exponentes lingüísticos que necesitamos: haber, estar, preposiciones de lugar... Desde el punto de vista práctico, hay que tener en cuenta de nuevo las dimensiones y tener cuidado con la colocación de los muebles en función de donde están las paredes, las ventanas y las puertas.

Primero diseñamos los muebles, escribimos el nombre de cada uno y recortamos.

Después, presentamos los muebles en cada habitación por si hay que hacer retoques
(en la foto se ve que nuestra lavadora nos quedó muy grande y hubo que recortarla).

Hacemos lo mismo con todas las habitaciones. En nuestro caso optamos por elegir un color para los muebles de cada habitación. De este modo ayudamos a los alumnos en su trabajo con el léxico.

No nos olvidamos de los detalles, como poner unas flores en el balcón.

Seguimos amueblando el piso.

Y ya está todo listo... o casi.
En la tercera fase, pegamos todo en una cartulina. Nosotros, para fijar bien todo, reforzamos con cinta adhesiva los contornos de las habitaciones. Es momento de refrescarlo todo, de preguntar y expresar los gustos o de comparar las casas buscando similitudes y diferencias. También es el momento de los últimos detalles y de los guiños divertidos.

Al presentar todos los componentes en la cartulina nos vimos obligados a modificar la composición de la casa para que entrara. Por eso he ido insistiendo en las proporciones. Además, decidimos hacerle una casita al gato.

También optamos por representar una plaza de aparcamiento y un coche.
Ahora sí, ¡el resultado final!

Alternativas
Se me han ocurrido algunas actividades complementarias a raíz de esta experiencia que podríamos considerar. Por ejemplo, una de las ideas es preguntar a los alumnos qué quieren tener y, para ello, podríamos elegir otro color de papel y definir los contornos con líneas discontinuas. Podemos preguntar en qué habitación lo quieren poner, por qué, etc.

Otra alternativa sería jugar a las mudanzas. Al final de la segunda fase, antes de pegar los muebles en cada habitación y después de presentar la casa a la clase, podemos proponer un trabajo en parejas y que cada niño trate de reubicar los muebles de su casa en la del compañero.

Como última idea he pensado que podríamos seguir utilizando este trabajo e incluir personas. Dibujar a los miembros de la familia, colocarlos cada uno en la habitación que más frecuentan... y aprovechar para trabajar funciones como la descripción física o ver léxico como el de las relaciones familiares o la ropa. Incluso se podría representar algún momento: una fiesta de cumpleaños, la cena, etc.