26 junio 2016

El trending topic de la clase

Los trending topics están hasta en la sopa. Cada programa de televisión o de radio tiene un hashtag y los conductores de los mismos no paran de repetirlo, buscan ser TT del momento, del día, hacerse visibles. Lo mismo ocurre con cualquier evento que se organice, ya sea un congreso internacional de veterinarios, la feria gastronómica de nuestra región o la mayor competición deportiva del año... el objetivo es el mismo. Y como usuarios de redes sociales (como ciudadanos del mundo del siglo XXI, me atrevería a decir) nos informamos de la actualidad más inmediata yendo a esta sección de Twitter y viendo de qué se está hablando en mi ciudad, en mi país, en el mundo... para estar al día.


¿Por que no aprovechamos esa realidad como recurso didáctico? ¿Cómo podríamos hacerlo, más allá de abrir Twitter, buscar el trending topic del momento en el lugar donde estemos impartiendo clase y comentarlo? ¿O más allá de hacer campaña para que en nuestro centro consigamos que un hashtag propio se convierta en TT? 


Proponemos elegir un hashtag cada día y hacer que se convierta en trending topic (simbólico) en nuestra clase. ¿Cómo lo conseguiremos? Veamos. Lo primero que vamos a hacer es buscar un lugar visible para tener siempre presente el hashtag del día: sugerimos una de esas pizarras pequeñas, en la que junto a la almohadilla (#) escribiremos cada día la palabra del día: puede ser un nombre propio, un objeto, un lugar, una acción, un acontecimiento... lo que queramos. No tiene que ser, obligatoriamente, el tema de la clase, sino un tema de actualidad o de interés.


La idea es que tanto profe como, sobre todo, alumnos, se esfuercen (nos esforcemos) por relacionar lo que ocurre en clase con ese trending topic: cuando buscamos ejemplos que ilustren una explicación gramatical, cuando buscamos contexto de uso de un nuevo léxico, cuando hacemos actividades de pre lectura o de pre audición, cuando hacemos tareas de interacción oral, cuando corregimos los deberes... puede ser divertido y, además, consideramos que hace que nuestros alumnos se impliquen en el seguimiento de la clase, que activen y amplíen su repertorio léxico...

12 junio 2016

Antes. Después

Antes. Después es un libro de reflexiones sin palabras, de la ilustradora Anne-Margot Ramstein, sobre el paso del tiempo y sus efectos. Las ilustraciones son, en apariencia, sencillas pero a poco que nos paremos, descubriremos que contienen una enorme capacidad para hacernos pensar... e imaginar.

Del mismo modo, y como consecuencia de lo anterior, invitan al diálogo entre personas de todas las edades. Por todo ello, pensamos que es un recurso muy útil para promover la interacción oral y la interacción social.

Desde el punto de vista funcional las ilustraciones, que se presentan en dobles páginas (izquierda-derecha, antes-después), nos permiten hacer descripciones, plantear hipótesis, realizar narraciones, evocar recuerdos, expresar sentimientos...

Por otro lado, consideramos que el uso que podemos darle a las imágenes con alumnos de diferentes edades son distintos. Así, por ejemplo, los alumnos en edad de Educación Primaria (7-11 años), que ya empiezan a aplicar los principios lógicos de razonamiento a los problemas, pueden contar historias (conocidas o inventadas) mientras que los preadolescentes (12-13 años), que están desarrollando su capacidad de abstracción y de hipotetizar, serán capaces de vincular las dos imágenes estableciendo relaciones de causa, consecuencia, finalidad, condición... Con los estudiantes jóvenes o adultos podemos proponer trabajos basados en la evocación de sus recuerdos, sus sentimientos, sus opiniones o juicios de valor.

Os dejo algunas de las imágenes del libro, que podemos encontrar en la página web de la ilustradora francesa, a ver qué os parecen.


31 mayo 2016

Como en casa

Hace aproximadamente un año publicaba la propuesta Casa sobre plano, para trabajar con los más pequeños en el aula el léxico de las habitaciones de la casa y los muebles así como la ubicación espacial. Pues bien, en esta ocasión traigo otra idea para trabajar los mismo contenidos pero, esta vez, para jóvenes y adultos. Vamos a utilizar los planos de algunas de las casas más conocidas para todos: las casas de las series de televisión.

La casa de Los Simpsons

La revista Fotogramas ha publicado un reportaje en el que podemos ver los planos de los apartamentos y casas de las series de TV, entre otras, las de Los Simpsons, los dos apartamentos de los protagonistas de Friends o los de The Big Bang Theory, en los que tantas horas pasan los personajes y, por ende, nosotros.

Creo que utilizar estas casas puede ser muy divertido ya que los alumnos las pueden reconocer y, además, tienen experiencias de historias vividas, momentos divertidos, personajes o escenas preferidas, etc. que harán que el aprendizaje sea más participativo, interactivo y afectivo.

Por ejemplo, aquí abajo está el plano con los dos apartamentos en los que se desarrollaban casi todas las historias en la serie Friends, con el permiso de las que sucedían en la cafetería Central Perk y su emblemático sofá.

Pulsa sobre la imagen para ver más casas de series de televisión

Hay algunas cosas que podemos hacer con estos planos que no podríamos hacer con un plano de una casa cualquiera o, incluso, con los planos de las casas de los alumnos. Veamos:

  • Podemos empezar  utilizando una de las casas más conocidas para presentar o recordar el vocabulario.
  • Continuamos ofreciéndoles a los alumnos todas las casas de las que tenemos los planos y que cada uno elija la que más conozca. Solo se las enseñamos de lejos o nombramos las series. En lugar de pedir que la describa con el plano, queremos que tire de memoria, a ver si acierta.
  • Otra alternativa es trabajar en parejas y al ir describiendo las casas tienen que descubrir quién tiene la misma casa que yo.
  • Por otro lado, podemos pedir que cuenten alguna escena que les gustó o divirtió especialmente indicando la parte de la casa donde ocurrió, por dónde se movieron los personajes, qué estaban haciendo, etc.
  • Otro trabajo que se puede hacer es poner algún fotograma de la serie y hay que ser el más rápido a la hora de identificar en el plano de qué lugar se trata y justificarlo.
Escena de Cómo conocí a vuestra madre

¿Se os ocurren más ideas para trabajar con estos hogares en los que, de tanto verlos en la tele, nos sentimos como en casa?

17 mayo 2016

Fomentando la creatividad, la afectividad y la significatividad

En mi última visita a Tiger encontré un libro que, en apariencia, es sencillo, tal vez simple, que creo que tiene un gran potencial para nuestras clases. Photo Doodles es un libro de fotografías a las que les faltan algunas partes, que aparecen en blanco, y que propone que usemos nuestra creatividad para completarlos. Es una buena práctica para desconectar, para ayudar a nuestra mente a que se olvide de la rutina y se centre en el dibujo, en las conexiones inconscientes...

Portada del libro

Muchas de las imágenes tienen interesantes aplicaciones al aula. Veamos algunos ejemplos:

En la furgoneta

Esta es la primera fotografía del libro: una furgoneta con las ventanas en blanco para que dibujemos a quien queramos o lo que queramos. Podemos proponer a los alumnos que dibujen a su familia y nos la presenten. O bien podemos proponer que dibujen unos personajes que representen las cosas que le resultan más difíciles del español o lo que quieren aprender en el curso. Creo que es una imagen muy sugerente para un comienzo de curso.

Paisaje medio vacío, medio lleno

Esta imagen también me parece muy interesante. El fondo está en blanco así que se abre una gran variedad de opciones. Pedimos a los alumnos que completen el fondo imagen y luego que lo describan (día o noche, fondo despejado o lleno de montañas, con personas o sin personas, con o sin animales, con otras casas al fondo o con esta única casa aislada...) A partir de ahí queremos que construyan una historia, que describan a los personajes, los lugares, qué ha pasado antes de esta escena, qué ocurrirá a continuación...

Botellas de/sin leche

Este es otro ejemplo de imagen con múltiples posibilidades. Me parece muy interesante como forma divertida y diferente de hacer una autoevaluación. Etiquetamos las botellas con los aspectos que queramos (auto)evaluar: la gramática, el vocabulario, las destrezas, la cultura, etc. y rellenamos las botellas.

Me faltan los tomates 
Galería de arte

Otra alternativa es utilizar todo el libro como un relato único que se puede ir completando a diario: cada día se dibuja una imagen, consensuada por el grupo, y se narra un nuevo capítulo o bien cada día se lleva el libro a casa un alumno, dibuja la página correspondiente, y se comienza la clase con la continuación de la historia a partir del dibujo hecho.

Podemos conectar las páginas con marcadores discursivos (con post-it de colores, flechas de cartulina o, incluso, con dados o tarjetas que salen al azar). Cada uno indicaría una relación entre las imágenes: causalidad, consecuencia, condición, anterioridad o posterioridad, simultaneidad, finalidad, etc.

12 abril 2016

Mi colección de juegos para la clase 2: Batamo

Después Timeline Inventos, traigo hoy otro juego que ofrece múltiples posibilidades para las clases de idiomas. Se trata de Batamo (Djeco, 12 euros), un juego educativo de cartas dirigido a niños a partir de 8 años y que se centra en:
  • fomentar la activación de vocabulario
  • aumentar la capacidad de atención
  • mejorar la velocidad de reacción y la asociación e ideas

Es un juego muy flexible ya que permite desde dos a más jugadores y tiene variantes en función de las cartas que salgan.  Hay dos tipos de cartas: las de letras y las de temas. La dinámica del juego es muy sencilla. Se reparten todas las cartas y en el momento indicado (una, dos, ¡tres!) todos los jugadores dan la vuelta a una carta de su mazo. 
  • Si solo aparecen cartas de letras, el más rápido en decir una palabra que contenga dos de esas letras ganará las cartas. 
  • Si aparece una una carta tema, ganará el más rápido en decir una palabra que corresponda al tema y que, además, contenga como mínimo una letra de las que ha aparecido sobre la mesa. 
  • ¿Aparece más de una carta tema a la vez? Pues atención porque ¡empieza la batalla! Se ponen más cartas en juego y empezará el duelo para ser el más rápido y ganar todas las cartas. 

Es un juego muy útil para practicar vocabulario aunque, eso sí, propongo crear más tarjetas de temas. En el paquete original solo aparecen cuatro temas: monumentos (también podría interpretarse como viajes e, incluso, como cultura), animales (podemos consensuar con los alumnos que se amplíe a naturaleza), personajes (o descripciones o famosos) y colores (que podríamos aceptar también que fuera material de didáctico, léxico de la clase o el colegio). Antes de empezar deberíamos concretar el tema al que corresponde cada tarjeta en función de los conocimientos de los alumnos, el nivel, el currículo, etc.


Podríamos elaborar, como digo, tarjetas con otros temas. Estas son las que hemos elaborado nosotros (en la imagen, de izquierda a derecha):
  • Ropa (prendas, calzado, tejidos y materiales...)
  • Acciones (verbos)
  • Cosas de casa (muebles, habitaciones, electrodomésticos...)
  • Alimentación (comidas, bebidas, platos...)

A los alumnos les encanta. Ciertamente recuerda al juego de las categorías (esa famosa tabla que todos hemos usado en clase donde poniamos: letra, nombre, animal, comida, lugar, etc., alguien decía para dentro y en silencio el abecedario hasta escuchar el "para", decía la letra por la que iba --que aceptábamos en un acto de fe-- y empezábamos a escribir una palabra de cada categoría que empezara por la letra que había salido). Jugar con Batamo es más que una versión de este juego de las categorías ya que tenemos que decir (no escribir, entra en juego la velocidad de reacción) palabras que contengan las dos letras que han salido (es un esfuerzo diferente al de buscar "una palabra que empiece por...") de modo que no estamos sustituyendo un juego por otro, sino ampliando nuestra batería de recursos lúdicos ;) 

Es un juego muy sencillo y en el que se ven claramente su utilidad y su propósito. Además, es muy ágil y fomenta una competitividad sana y dinámica ya que, aunque haya que esperar al final de la partida para ver quién ha conseguido más cartas, cada mano es una batalla con un ganador, lo que hace que sea muy motivador.

02 abril 2016

Mi colección de juegos para la clase 1: Timeline Inventos

Con esta entrada da comienzo una serie en la que compartiré las posibilidades que tienen algunos juegos de mesa para el desarrollo de diferentes competencias de nuestros alumnos de español. Son juegos que no están pensados ni diseñados para el aula de ELE pero que tienen un potencial interesante, mucho más de los propios de cualquier juego en lo que se refiere a cohesión de grupo, fomento de la dimensión afectiva, etc.

Empezaremos con Timeline Inventos (de Asmodée, menos de 15 euros), que es un juego de cartas muy sencillo que, básicamente, consiste en ubicar temporalmente eventos (en este caso, inventos, pero hay ocho variedades pero no todas están en español, de momento). Lo más fácil es que veas este video (5 minutos) para que te hagáis una idea del funcionamiento:



Como veis, es un juego atractivo y divertido, con instrucciones de uso muy fáciles de seguir y cada partida se resuelve en poco tiempo (se estima que en unos 15 minutos) por lo que es ideal para poder utilizarlo en diferentes momentos de la secuencia didáctica. Veamos algunas posibilidades:

1. Para introducir y contextualizar la narración de acontecimientos en el pasado, desde el punto de vista de la anterioridad y la posterioridad, y los usos del pretérito perfecto simple y el pretérito pluscuamperfecto.

2. Para practicar de modo comunicativo los usos de los tiempos del pasado (pretérito perfecto simple y pretérito pluscuamperfecto para contar cuándo se produjeron los acontecimientos y el pretérito imperfecto, para contextualizar el período en el que se produjeron los inventos).

3. Para practicar las oraciones relativas para describir los inventos que aparecen en las tarjetas del juego.

4. Como recurso para elaborar la lista de instrucciones de uso de los inventos y poner en práctica el imperativo o las perífrasis.

08 marzo 2016

¿Una minipapelera y unos tickets para gamificar la clase?

Seguimos convencidos de la eficacia de gamificar el proceso de enseñanza-aprendizaje de español a fin de conseguir la implicación y la motivación del alumno, de hacer que dicho aprendizaje sea más efectivo y, además, con la propuesta que traemos hoy, de hacer que sean más conscientes y más responsables de sus estrategias de aprendizaje.

Volvemos a acudir a nuestro banco de recursos favorito y nos hacemos con un rollo de tickets, de esos que se ven en las películas y series de dibujos animados americanos cuando organizan el baile de fin de curso o el concurso de cupcakes del instituto. En cada rollo vienen 250 tickets, en cartón duro y con el reverso en blanco para poder escribir.


Los tickets los utilizaremos como vales o cupones que cumplen una función. Del mismo modo que nos servirían como entrada para una fiesta o para una sesión de cine, nosotros lo utilizaremos en el aula con el fin que queramos, a saber:

  • Entregamos 3 tickets a cada alumno para que pueda utilizar su lengua materna tres veces durante la clase.
  • Damos 3 tickets a cada estudiante para que, previo canje, le permitamos usar su diccionario bilingüe.
  • A cambio de cada uno de los tickets, el alumno puede preguntar a un compañero.

Para que esté claro que se ha consumido cada uno de los tickets, en el momento de hacer uso de los mismos, se depositan en esta minipapelera y, de este modo, además, podemos reutilizarlos en otras sesiones.

La idea es conseguir mantener cuantos más tickets al final de la clase mejor. Es como esos juegos de cartas cuyo objetivo es quedarse sin cartas... pero a la inversa. El premio depende de cada profesor.


Se nos ocurre también utilizar los tickets con una palabra secreta escrita en el reverso. De este modo, le planteamos a cada alumno una misión. Cada alumno recibe uno al principio de clase y les informamos que son palabras que solo ellos conocen. El reto de cada alumno es conseguir utilizar esa palabra durante la clase sin ser descubierto por los compañeros. Es decir, que lleguen a la minipapelera sin que nadie se haya percatado. Esas palabras pueden ser:

  • Palabras de un mismo campo semántico (el que se estudió la sesión anterior, por ejemplo).
  • Palabras que forman parte de una frase o de un mensaje secreto que, cuando se sepan todas las palabras (bien porque las hayan dicho sin ser descubierto, bien porque alguien se haya dado cuenta de que son las palabras secretas de los compañeros), habrán de formar entre toda la clase.
  • Palabras que forman el título de una película o de un libro para realizar la propuesta didáctica que compartimos hace unas semanas.
¿Se os ocurren más ideas? 

01 marzo 2016

¿Quién tiene la culpa?

Estoy seguro de que a todos los profesores de español os ha ocurrido alguna vez una situación como la siguiente: hacemos una pregunta aspirando a abrir y mantener una conversación con nuestros alumnos y nos encontramos con que el alumno responde a un ejercicio. Algo así:

Figura 1

Cuando ocurre eso yo me vuelvo loco, se me desencaja la mandíbula, empiezo a hacer aspavientos con las manos, se me salen los ojos de las órbitas... algo muy parecido a lo que le ocurre a Homer Simpson. Cuando me sereno, cuando mandíbula, brazos y ojos vuelven a sus respectivos lugares, me siento y reflexiono: ¿quién tiene la culpa de ello?

¿Es culpa del pobre alumno que se esfuerza en escoger el tiempo adecuado, cambiar la persona, colocar el pronombre en el lugar adecuado, hacer una incomprensible -para ellos- repetición del adverbio no?  ¿Acaso será culpa de determinadas actividades centradas en las formas? ¿Igual tengo yo, como docente, algo de responsabilidad al pensar que mi misión es enseñar una lengua cuando en realidad soy un mero asesor, guía y acompañante del proceso de aprendizaje de un instrumento de comunicación que se hace efectivo por medio de actos de habla? ¿Sigue siendo la pragmática la gran olvidada en nuestras aulas?

Suelo proponer en mis clases esquemas como el que podéis encontrar más abajo (figura 2). Lo primero que hago es pedir a mis alumnos que me digan qué columna corresponde a respuestas afirmativas y cuál a respuestas negativas a la pregunta principal. Hecho eso, analizamos cada una de las respuestas, nos preguntamos quién la ha podido decir, en qué situación comunicativa, hablando con quién, con qué intención y qué esperaba conseguir con esa respuesta.

Figura 2

Después, pregunto por qué creen que esas personas no han respondido como en la figura 1. ¿Qué necesidad tenían de complicarse la vida al responder a una pregunta tan sencilla? Y el último paso, el definitivo: ¿tú qué respondes a esta pregunta?

20 febrero 2016

Todo sobre mi madre y las relaciones entre las palabras

¿Pensabais que ya habíais conseguido hacer desaparecer la película de Almodóvar de vuestras clases de español? Cierto es que ya han pasado más de 15 años desde el estreno de la que es una de las obras cumbres de la cinematografía española. Pues no. Todo sobre mi madre ha vuelto.

El objetivo de esta propuesta es trabajar con los alumnos sobre las relaciones sintagmáticas y las relaciones paradigmáticas de las palabras; como ya sabemos, la primera es la relación que se da entre los diferentes elementos de una cadena de signos, es decir, son relaciones horizontales. Por su parte, la paradigmática es vertical ya que es la que se da entre un elemento y los otros que lo podrían sustituir en dicha cadena pero en otro contexto.

Pensamos que este trabajo ayuda a que el alumno tome conciencia de cuestiones como la concordancia (género y  número de sustantivos y adjetivos, por ejemplo), las categorías gramaticales (la diferencia entre adjetivos y pronombres demostrativos, posesivos, o indefinidos), el orden de los elementos en la frase, etc. Vamos a tratar de hacerlo de un modo lúdico. Para ello, solo necesitaremos estos ingredientes: vasitos de plástico de colores, rotuladores de colores y cartulinas blancas. Podemos verlo en la foto:


Tenemos dos variantes, en función el nivel del grupo o del grado de complejidad que queramos darle a la actividad.

Variante 1 En cada uno de los seis vasitos vamos a introducir un papel, escrito en el color del mismo vaso, con seis palabras de la misma categoría que la palabra principal (es decir, las palabras que forman el titulo de la película de Almodóvar). Podéis ver las palabras propuestas más abajo:


Los alumnos deben elegir un vaso de cada color en el orden adecuado (en nuestro caso, azul-verde-rosa-naranja) y ver el resultado que serían de este tipo: Alguien con nuestro abuelo, Nada para su hermana, Algo contra tu tía. Ahí tienen el título de la historia que tendrán que contar o escribir, individualmente o en parejas, como considere el profesor.

Variante 2 Si queremos darle un punto de intensidad al trabajo propuesto, podemos comenzar pidiendo a los alumnos que coloreen las fichas con las palabras con el color correspondiente a su categoría. De ese modo les haremos que se den cuenta de las relaciones verticales antes de profundizar en las relaciones horizontales, como hemos planteado más arriba.


Otras opciones Podríamos hacer (o repetir) esta actividad con otros títulos de películas, libros, etc. Se me ocurren, a bote pronto, estos otros que pueden dar juego en diferentes niveles: Cien años de soledad, La sombra del viento, El laberinto del fauno, Muerte de un ciclista, Los lunes al sol y Te doy mis ojos.

06 febrero 2016

Un ratito de @CharlaELE sobre actividades para empezar la clase

Hoy sábado 6 de febrero, entre las 17:00 y las 18:00 (hora española) ha tenido lugar la primera Charla ELE, una magnífica iniciativa de formación y el intercambio, un espacio para el encuentro de profesores de español. Antes de nada, vaya nuestro agradecimiento a Cristina, Diego y Leyre por la organización, la promoción, el esfuerzo, la moderación. Y aunque los fríos datos no son reflejo de lo compartido creemos que hablan a las claras de la repercusión. Resumo lo principal: 60 minutos, 50 usuarios, 500 tuits. Ahí es nada.
El funcionamiento es muy sencillo. Los participantes hemos tuiteado con el hashtag #charlaELE1. Tras presentarnos, hemos ido respondiendo a las tres preguntas que han lanzado los moderadores (R1, R2 y R3), como explican en su página web, más una ronda de conclusiones (QA).





Antes de meternos con las conclusiones más destacadas, me gustaría compartir algunos datos más que nos arrojan las herramientas de monitorización: los tipos de tuits, usuarios participando desde varios continentes, temas vinculados y usuarios más influyentes. 
 
 


Primera conclusión: esta iniciativa merece mucho la pena. Dentro de dos semanas, segunda sesión. Aquí puedes proponer temas.

1. ¿Cómo sueles empezar tus clases?
  • Con niños, empezar la clase con una canción pegadiza o mostrando objetos (hay quien los saca del bolso mágico o del bolso de Mary Poppins) relacionados con el contenido de la clase. Y juegos de movimiento.
  • Actividades para despertar interés, motivar y generar expectación.
  • Se propone comenzar la clase con una actividad elaborada con la herramienta Kahoot, aunque hay quienes prefieren usarla para evaluación. También sugieren Socrative, herramienta similar.
  • Hay quien empieza preguntando: ¿dudas de lo de ayer, preguntas, novedades, algo que comentar, qué hicisteis ayer...? Preguntar para activar la curiosidad y para activar el interés, preguntar para darle la palabra al alumno desde el primer momento.
  • Otros profesores optan por una adivinanza, una fotografía, un crucigrama o por una actividad de verdadero/falso.
  • Hay una profesora que abre las clases con un refrán sobre el tema de la sesión.
  • La mayoría fijamos objetivos y relacionando la(s) sesión(es) anterior(es) con la presente.
  • Nuestros queridos Lacasitos también tuvieron su momento de gloria.
  • Actividades para que los alumnos hagan hipótesis sobre los objetivos y contenidos de la clase que va a empezar.
  • Muchos profesores utilizan la música e, incluso, crean listas colaborativas en Spotify en la que los alumnos eligen las canciones que quieren escuchar. Otras profesores, optan por la música clásica.
  • Hay una interesante observación: los lunes son clases especiales y los primeros días de curso también. Se lanzan ideas como usar tarjetas de colores o con personajes para hacer grupos, una pelota o una madeja de lana para pasar entre los alumnos y que se presenten. 

2. ¿Qué características debe tener una buena actividad de comienzo de clase?
  • Que relacionen lo aprendido con lo nuevo.
  • Que sean motivadoras.
  • Que despierten el interés.
  • Que sirvan para fijar objetivos.
  • Que diviertan.
  • Que fomenten la participación.
  • Que sean variadas.
  • Que generen buen ambiente, buen ritmo, buena dinámica.
  • Que involucre al docente.
  • Que sean evocadoras y provoquen emociones.
  • Que sean breves, concisas y, así, eviten la frustración.
  • Que sean sorprendentes, una incógnita.
  • Que no corran el riesgo de alargarse demasiado y cambiar la dinámica de la clase.
  • Que utilicen la lengua meta para su desarrollo.


3. ¿Dónde buscas actividades para tu clase?
  • En los compañeros (los del centro, los de Twitter).
  • En la red (blogs, redes sociales, con especial mención a Pinterest).
  • En los alumnos.
  • En talleres, ponencias, charlas, cursos de formación.
  • En cualquier lugar, en cualquier momento. Hay que ir con los ojos abiertos.
  • En Twitter con el hashtag #langchat
  • En páginas como la de TESOL o la de TES.

04 febrero 2016

Nos vamos de tiendas

Esta es una receta sencilla. Solo necesitaremos cartulinas de colores, un rotulador negro (y/o todos los colores que queramos), dotes creativas, imaginación y, más adelante, un par de muñecos para jugar. La idea crear  una calle comercial hecha por nuestros alumnos con nuestra ayuda y asesoramiento.

La calle comercial de mi alumna china Yao Yao (11 años)

Durante este proceso creativo, daremos libertad a nuestros alumnos para que elijan los establecimientos que quieren que haya en su calle, así como el nombre de los mismos y, en un segundo momento, los productos que quieren que se vean en sus escaparates. El profesor acompañará este proceso y les guiará por los contenidos léxicos que sea bueno repasar o retomar.

Empezamos dibujando unas plantillas mudas de tiendas 
Una hambuguesería y una juguetería
Una frutería
Una panadería
Una pescadería y una zapatería
Una papelería
Una tienda de ropa

Una vez que tenemos todas las tiendas con sus escaparates bien montados, procedemos a pedir a los alumnos que les pongan precio a cada uno. Aprovechamos para practicar (y repetir, ya que hablamos de enseñanza a niños) cuánto cuesta, cuánto cuestan... y refrescamos los números. Estamos fomentando ese aprendizaje inconsciente, propio de los alumnos de corta edad. Pensamos que ayuda a fomentar la creatividad y ayudamos al desarrollo de la observación y el conocimiento del entorno del alumno.


El escaparate de la pastelería
El escaparate de la hamburguesería
El escaparate de la tienda de ropa
El escaparate de la frutería

Ya sabemos que si algo le gusta a un niño no le importará volver a hacerlo una y otra vez, reutilizarlo, ampliarlo, retomarlo... me pasa con el Quién es quién, con el Veo, veo, con el Memory... y, pensando en esto, siempre podemos volver a nuestra calle comercial:
  1. Para colorear (y repasar los colores o practicar las descripciones).
  2. Para ampliar los escaparates de cada tienda (con el vocabulario que vayamos aprendiendo).
  3. Para ampliar el vocabulario de la calle (mobiliario urbano).
  4. Para practicar las situaciones comunicativas en las tiendas (con un par de muñecos de Playmobil y unos post-it de bocadillos de texto).
  5. Para hacer la lista de la compra y un presupuesto de lo que nos costará organizar una fiesta de cumpleaños o de fin de curso.
  6. Para contar una historia (con los muñecos).
¿Se te ocurre algo más? Estamos deseando escuchar tus ideas...