31 octubre 2007

Manías tenemos todos


En las últimas semanas, he trabajado en diversas clases de niveles A2 y B1 el tema de las manías, de varias formas y con distintos objetivos pero, al fin y al cabo, lo que me interesa compartir con vosotros es el asunto en sí: las manías... porque manías tenemos todos.

En principio, los alumnos suelen decir que no tienen manías... ¡Ja, ja! En el momento que el profe se pone a contar las manías que tiene, se pierde la vergüenza y se recuerdan las manías de cada uno... claro, hay veces que hay auténticos neuróticos (...y lo dice uno que antes de jugar al baloncesto se saca la mitad de la camiseta del pantalón).

Es interesante, entre todos, definir primero lo que es una manía: un hábito o costumbre que es ilógica, irracional... pero que tiene una situación muy específica en la que se repite, casi obsesivamente.

Desde las normales (morderse las uñas, dormir con un peluche, llevar un amuleto en el bolso, crujirse los dedos...) hasta las más extrañas (sacarse todo de los bolsillos antes de comer, viajar con veinte pares de zapatos, poner los libros debajo de la almohada antes de un examen, contar las albóndigas mientras se van haciendo, olerlo todo...) se abre ante el grupo-clase un abanico casi infinito de manías, hábitos, supersticiones, obsesiones y curiosidades que, además, puede servir poner en práctica cuestiones socioculturales, gramaticales, léxicas, así como para trabajar la interacción oral y desarrollar el elemento afectivo en el aula.

Se puede completar el trabajo hablando de las manías de los famosos, que no son pocas... o si no que se lo digan a la gente que trabaja en los hoteles donde se alojan los Rolling Stones, Michael Jackson o Britney Spears...

No debería hacer falta decirlo, pero estáis invitados a compartir con nosotros vuestras manías haciendo clic aquí abajo en "comentarios". Hasta la próxima...

6 comentarios:

Anita dijo...

Siempre tomo el tenedor con mi mano derecha y el cuchillo con la izquierda, aunque soy derecha.
Soy tambien un pocito supersticiosa porque si digo algo que no puede ocurrir, siempre tengo que "tocar madera".
Tengo tambien un miedo inexplicable de bacterias que viven en el suelo. Por eso nunca jamas voy sin zapatos o calcetines en mi habitación.

Sergi dijo...

¿Olerlo todo? ¿Quién hace eso? La gente debe estar loca.
Saludos a todos.
Sergio.

Linda dijo...

Sí, tengo una manía que hago todo el tiempo, que es beber agua. No puedo ir a ningún sitio sin mi botella de agua. Siempre tengo sed. También bebo por lo menos cinco tazas de té cada día.
Pero eso lo hago porque tengo sed. Me extraña un poco que las personas tengan pensamientos obsesivos, como por ejemplo contar cada paso de la escalera, o sólo ir por las partes blancas de los pasos de peatones. Que tengan el pensamiento de que si no hacen eso, algo malo pasará. Tiene que ser muy duro.
He visto una programa por televisión que trataba de manías y había un hombre que era perfeccionista. Tenía que tener cada cosa en su sitio perfecto, y no un milímetro incorrecto. Otro hombre necesitaba hacer varias cosas cuantas veces que tenía el mes actual. Como por ejemplo si era mayo, tenía que encender y apagar la luz cinco veces cada vez que entraba en una habitación o abrir y cerrar la puerta del horno cinco veces.

yumi kumaoh dijo...

manías
mi amigo tiene la manía de limpiar.eso parece bien pero es demasiado.siempre su habitacion está super limpia como un piso de muestra.me molesta comer y beber en su cuarto.además su aseo es horrible.siempre el papel higiénico es plegado en triángulo como en un hotel.siempre pienso después de usarlo si tengo que hacer lo mismo o no.

Melanie Damen dijo...

¿Manías? Tengo una manía que se ha agravado desde yo vivo en la hacienda: ¡limpiar! Una cocina desordenada... ¡horror! Tengo que limpiar y ordenar todo, y todas las cosas tiene que estar en orden, en una fila. Que más... Tengo muchísimo miedo de ranas y cuento los escalónes de las escaleras. Cuando tienes un examen: pon tus libros bajo tu almohada y seguro que aprobarás!
Quiero mencionar a Sofia, una chica muy amable de Suecía que cortaba su pelo todo el tiempo: durante conversaciónes, durante las cenas,... siempre!
Que quieres decir, ¿´extraño´?

Tilde dijo...

Si yo voy subiendo por una escalera con cara de seria sin saludarte no es porque me haga la sueca y no quiera saludarte, no, es que estoy muy, pero muy ocupada contando cada paso de la escalera. Si no lo hiciera... bueno, la verdad es que no pasaría nada, pero subiría la escalera con el sentimiento de ser incompleta. Al comer, tengo que repartir los bocados iguales. O sea, por ejemplo, cinco bocados al lado derecho y otro cinco al izquierda. Y en el coche a veces voy muy callada. No es por la falta de compañia buena, es por no perder la cuenta de todo lo que estan pasando fuera de la ventanilla, frecuentamente faroles. Pero esas manías obsesivas no son nada en comparación de la manía de mi novio (en mi opinion). Creo que el es el fan mas grande de Heroés del Silencio y Enrique Bunbury. Al llegar del trabajo del bar a las tres o cuatro por la madrugada se queda pegado al frente del ordenador, buscando y descargando cosas de su grupo fantástico. No creo que haya otra persona que tenga una librería de Heroés del Silencio como el. No tengo muchos celos pero a veces me gustaría tener el pelo mas corto, rizado y moreno... Como el divino Bunbury.