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18 septiembre 2015

Siete dictados originales

Los dictados son algo antiguo, algo que ya no se hace en clase, que recuerda nuestros años en la EGB en los que el profesor, paseando por la clase, iba leyendo un texto casi incomprensible (o que no nos esforzábamos en comprender) con perfecta dicción, marcando los acentos y las pausas pero que en la enseñanza de ELE no tiene cabida... salvo que hagamos algo diferente. Aquí os dejo algunas propuestas que pueden ser útiles y divertidas, si elegimos bien el tipo de dictado en función de los objetivos que nos planteemos con los alumnos que tengamos en clase.

1. Dictado a carreras
Este es el dictado clásico dentro del abanico de dictado no clásicos. Organizamos la clase en parejas y se pegan varios fragmentos del mismo texto o textos independientes en la pizarra. La mitad de la clase se sienta al fondo del aula (son los que van a escribir) y el resto se pone en la pizarra. Se señala una línea (a dos o tres metros de los alumnos que van a escribir) que no se puede traspasar. Los alumnos deben leer y memorizar parte del texto de la pizarra, correr hasta la línea y dictar lo memorizado al compañero. Gana el que termina antes (y tiene menos errores, claro) de ahí que se plantee como carrera.

Con este trabajo el alumno que dicta trabaja la memoria y debe esforzarse en pronunciar correctamente para que el compañero lo comprenda. El ruido que se genera en el aula por las carreras, por los diferentes alumnos hablando al mismo tiempo, hace las veces del ruido que encontramos en cualquier situación comunicativa fuera del aula. El hecho de que sea una carrera les motiva bastante y lo hace muy divertido. 

Crédito de la imagen | Paco CT (Flickr Creative Commons)
2. Dictado gruyere
En este caso se siguen los roles clásicos en el dictado tradicional: el profesor dicta y el alumno escribe. Sin embargo, el profesor omite ciertas palabras que el alumno debe escribir tirando de sus conocimientos previos. Podemos enfocar el trabajo desde dos puntos de vista: haciendo hincapié en elementos gramaticales (suprimiendo preposiciones, artículos, posesivos...) y léxicos (dando como resultado más de una opción correcta en cada caso, siempre que se ajuste morfológica y sintácticamente).

Crédito de la imagen | Paul Goyette (Flickr Creative Commons)
3. Dictado a voces
Este es otro clásico dentro de los dictados alternativos. La clase se divide en parejas y a la mitad de ellos se les da un fragmento de un texto y a la otra mitad un papel en blanco. Ponemos algo de música en la radio y, cuando digamos, todos empiezan a dictar al mismo tiempo. Con este dictado queremos que los alumnos se esfuercen en discriminar el ruido de lo que quieren escuchar, seleccionando la información de interés para transcribirla. Como en el dictado anterior, el ruido provocará que haya partes del discurso que se pierdan, por lo que el alumno deberá estar atento a ello y cubrir los huecos a partir de sus conocimientos previos.

El grito (Munch) | Google Art Project
4. Dictado selectivo
Este es el dictado que tiene una intención muy concreta. Veamos un ejemplo: como indicaciones para los alumnos les decimos que van a escuchar un fragmento que vamos a dictar pero solo tienen que escribir los adjetivos (o los sustantivos o el vocabulario de la familia...) Con este ejercicio queremos que el alumno ponga todo su esfuerzo en identificar las palabras que nosotros queremos.
Crédito de la imagen | Sergio Omar Salazar (Flickr Creative Commons)

5. Dictado sin cortes
En esta ocasión vamos a dictar frases no muy extensas porque lo haremos sin hacer pausa entre palabra y palabra. La idea es producir una cadena de palabras sin pausa entre ellas y la misión del alumno será cortar la cadena de sonidos y escribir las frases que nosotros dictamos sin respirar.  En este caso la microdestreza que debe activar el alumno es la del reconocimiento de esas palabras que deben saber.

Crédito de la imagen | az (Flickr Creative Commons)

6. Dictado cansado
Para este dictado el profesor debe desarrollar sus dotes interpretativas. Lo que vamos a hacer es leer las diferentes frases del texto seleccionado dejando en suspenso la última o las dos o tres últimas palabras (el número de palabras que faltan las debe saber el alumno). Así, al leer, expresaremos nuestro cansancio al no terminar las frases, teniendo el alumno que hacer el trabajo por nosotros y completarlas... así el alumno activa el proceso de inferencia.

Crédito de la imagen | Aris Sánchez (Flickr Creative Commons)

7. Dictado mimo
Y siguiendo con las dotes interpretativas, en esta ocasión proponemos otro dictado que es un juego, como los anteriores. Es una combinación del dictado cansado y del dictado gruyere, ya que lo que vamos a hacer en este caso es interrumpir el dictado y sustituir las palabras por gestos. Podemos optar por gestos que identifiquen acciones u objetos o bien, si queremos trabajar los contenidos socioculturales, gestos propios de la cultura española

Crédito de la imagen | Alex Briseño (Flickr Creative Commons)

30 julio 2014

Qué harías una noche encerrado en El Corte Inglés

Sí, ya lo sé: no hace mucho tiempo compartí en este mismo blog una propuesta basada en El Corte Inglés en la que sugería la elaboración de un calendario basado en las campañas de la conocida empresa española. Y os juro que no me llevo ningún tipo de comisión ni de El Corte Inglés, ni de Lacasitos, ni de Rory's Story Cubes ni de cualquier otra marca de lo que sea. Lo que pasa es que la cabeza no deja de trabajar.

En esta ocasión me baso en uno de esos deseos que muchos de mis compañeros de generación seguramente han tenido. Uno de esos sueños que alguna vez nos gustaría haber hecho realidad: quedarse encerrado toda una noche en El Corte Inglés. Ante esa situación, ¿qué haríamos?


Esta idea la he llevado al aula con mucho éxito porque los alumnos (nivel B1) se lo han tomado con bastante humor y mucha imaginación: uno pondría su música favorita muy fuerte; otra se iría directamente a la zona gourmet a probar todas las delicatessen; alguno vería película en todas las televisiones de la sección de electrónica a la vez; casi todas las chicas se pasarían la noche probándose ropa; alguna espabilada escondería algunas cosas para el día siguiente; más de uno dormiría un poco en una gran cama.


Antes de dejarles tiempo para escribir, les he dado este directorio con las secciones y departamentos de cada una de las plantas de El Corte Inglés, hemos comentado qué productos podemos encontrar en cada planta. En esta primera fase he animado la conversación con algunas preguntas, como estas:

  • ¿Cuál es la diferencia entre 'centro comercial' y 'grandes almacenes'?
  • ¿Qué sección es la primera que visitas cuando entras en unos grandes almacenes?
  • ¿Hay un equivalente a El Corte Inglés en tu país?
  • ¿Te gusta comprar en este tipo de establecimientos? ¿Cuáles son sus ventajas y sus inconvenientes?
Tras esta primera parte les he propuesto la situación: quedarse encerrado toda una noche en El Corte Inglés. Y les he pedido que escribieran un texto contando dónde irían, qué harían, cuánto tiempo estarían, etc. Después, he recogido los textos y he ido leyendo frases y los alumnos han tenido que adivinar cuál de sus compañeros la ha podido decir. He de confesar que me he quedado asombrado porque no han fallado ni una.

¿Y tú qué harías una noche encerrado en El Corte Inglés? Deja tu comentario...

28 marzo 2014

Taller de escritura... con ayuda de los grandes de nuestras letras

"En ocasiones de pilla el toro" (léase como un susurro), sí, pero quienes me conocen, saben que me gusta llegar antes de tiempo, que suelo planificarlo todo con bastante antelación... es decir, no dejo nada para última hora, más bien, como decimos en Málaga, soy bastante apretao. Sin embargo, el mismo día que publiqué esta entrada con motivo del 30 aniversario del fallecimiento de Julio Cortázar (con actividades que podríamos llevar al aula para acercar la figura del genio argentino a nuestros alumnos) me di cuenta de que debería haberlo hecho con antelación ya que, en el momento de hacer clic en el botón "Publicar" ya era tarde. Es por ello por lo que publico este post pensando en el 23 de abril, a fin de que los profesores puedan llevar esta actividad al aula con motivo de la celebración del Día del Libro. Sé que falta aún casi un mes, pero pronto llega la Semana Santa y las preocupaciones de este bloguero se irán hacia otros asuntos...

La inspiración me vino leyendo este post que, a su vez, encuentra inspiración en este artículo... cosas que pasan hoy en día. Me he basado, como digo, en este post pero lo he personalizado con alguna aportación propia. Trabajar con la literatura en clase no tiene por qué debe ser aburrido. La literatura en clase debe ser vivida, experimentada, degustada y disfrutada. Diviértete y haz que tus alumnos se diviertan.

La propuesta es sencilla: aquí tienes los comienzos (sugerentes, brillantes únicos) de algunas novelas y relatos. La propuesta, a su vez, ofrece múltiples opciones de explotación: léelo en clase y acompaña a los alumnos en el proceso de resolución de dudas de léxicos o gramaticales); ocúpate de la ironía o de las dobles intenciones; juega con el título y el fragmento inicial e intenta descubrir el género literario o el tono de la obra; en definitiva, diviértete.

Aquí tienes mi selección. Son quince fragmentos en los que nos encomendamos a Cervantes, Borges, Vila-Matas, Bioy, Cortázar, Benedetti, Martín Santos, Onetti, García Márquez, Piglia o Semprún para que nos ayuden a despertar esa creatividad que nuestros alumnos tienen en estado latente. Si ellos no son capaces de hacerlo, ¿quién si no?
  1. «Parece que los gitanos y gitanas solamente nacieron en el mundo para ser ladrones» —"La Gitanilla", en Novelas ejemplares, Miguel de Cervantes.
  2. «Antes de que me hubiera apasionado por mujer alguna, jugué mi corazón al azar y me lo ganó la violencia.» —La Vorágine, José Eustasio Rivera. 
  3. «Vine a Comala porque me dijeron que acá vivía mi padre, un tal Pedro Páramo». —Pedro Páramo, Juan Rulfo. 
  4. «El día en que lo iban a matar, Santiago Nasar se levantó a las 5:30 de la mañana para esperar el buque en que llegaba el obispo» —Crónica de una muerte anunciada, Gabriel García Márquez. 
  5. «Bastará decir que soy Juan Pablo Castel, el pintor que mató a María Iribarne.» —El túnel, Ernesto Sabato. 
  6. «¿Encontraría a la Maga?» —Rayuela, Julio Cortázar. 
  7. «Hoy, en esta isla, ha ocurrido un milagro.» —La invención de Morel, Adolfo Bioy Casares. 
  8. «Sonaba el teléfono y he oído el timbre. He cogido el aparato. No me he enterado bien» —Tiempo de Silencio, Luis Martín Santos. 
  9. «Hace un rato me estaba paseando por el cuarto y se me ocurrió de golpe que lo veía por primera vez.» —El Pozo, Juan Carlos Onetti. 
  10. «No era el hombre más honesto ni el más piadoso, pero era un hombre valiente.» —El Capitán Alatriste, Arturo Pérez-Reverte. 
  11. «Cuentan los hombres dignos de fe (pero Alá sabe más) que en los primeros días hubo un rey de las islas de Babilonia que congregó a sus arquitectos y magos y les mandó construir un laberinto tan complejo y sutil que los varones más prudentes no se aventuraban a entrar, y los que entraban se perdían.» —"Los dos reyes y los dos laberintos" en El Aleph, Jorge Luis Borges. 
  12. «Esta noche estoy solo. Mi compañero (algún día sabrás el nombre) está en la enfermería. Es buena gente, pero de vez en cuando no viene mal estar solo.» —Primavera con una esquina rota, Mario Benedetti. 
  13. «Fui a Key West, Florida, y me inscribí en la edición de este año del tradicional concurso de dobles del escritor Ernest Hemingway.» —París no se acaba nunca, Enrique Vila-Matas. 
  14. «Los llaman los mellizos porque son inseparables. Pero no son hermanos, ni son parecidos. Difícil incluso encontrar dos tipos tan diferentes.» —Plata quemada, Ricardo Piglia. 
  15. «¡Ya tenemos el muerto que necesitábamos! —exclamó Kaminsky.» —Viviré con su nombre, morirá con el mío, Jorge Semprún.

Ahora pide que continúen la historia, que utilicen de modo creativo la lengua que están aprendiendo, que mantengan el estilo de autor... dale la extensión que corresponda al nivel o juega a que creen microrrelatos (¿tal vez en Twitter?), haz un concurso literario... en definitiva, diviértete.

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Créditos de la imagen | elgris

27 abril 2009

Los detectives

Esta mañana me he decidido a poner en práctica una secuencia didáctica diseñada a partir de las ideas aportadas por Nuria Vaquero (una de las responsables de la sección DidactiRed del Centro Virtual Cervantes) en el curso que, dentro del convenio de colaboración entre el Instituto Cervantes y FEDELE, impartió en la sede de la escuela Málaga Sí el pasado mes de marzo.

En dicho curso, bajo el título genérico de Explotación de recursos didácticos en el aula de idiomas, se invitaba a los docentes a explotar todos los recursos de los que disponemos: desde los que podríamos llamar externos (manuales, material complementario, proyectores, audios, vídeos, música, etc.) a los que son propios del espacio mismo en el que desarrollamos nuestra labor (pizarra, paredes, suelo...)

Sí, suelo. Tal vez esta fue la propuesta que más sorprendió a los asistentes (al menos a mí) y tras darle algunas vueltas al tema, preparar los materiales, secuenciar las actividades y encontrarme con el grupo del nivel apropiado, me he decidido esta mañana a llevar al aula una secuencia didáctica en la que utilizaba el suelo como parte de la misma.

La idea es bastante simple y la expongo brevemente: al llegar a clase tras la pausa, las alumnas se han encontrado con el pasillo lleno de huellas de pies descalzos correspondientes a diferentes personas (diferentes huellas impresas en papeles de diferentes colores), de manos, de pies calzados de niños y de un animal (¿un gato?, ¿un perro?) Además, había algunos objetos (un periódico, una calculadora y unas tijeras). Este "escenario" les llama la atención y, cuando han entrado en clase, han visto la palabra "D E T E C T I V E S" escrita en la pizarra. Así, prácticamente sin decir ni hacer nada, han podido imaginarse lo que estaba pasando.

He contado la historia para contextualizar y les he dado unas instrucciones básicas (trabajo en parejas, fase de observación para tomar notas, atención a los colores, localización de huellas, etc.) y les he pedido que elaboren un texto en el que cuenten lo que ha pasado.

En los comentarios os dejo los textos de las dos parejas que los han hecho: Bergrós (Islandia) y Antonietta (Bélgica), por una parte, y Ellen (Holanda) y Anna (Polonia), por otra. Los textos están transcritos directamente tal y como las alumnas los han redactado, con los errores sin corregir. Son alumnas de nivel A2 que están trabajando los tiempos pasados y con esta actividad vamos a introducir los contrastes.

14 agosto 2007

Pasajes de la Historia

Aunque sea un tópico muy manido, no por ello deja de ser real. "El que olvida su Historia está condenado a repetirla". Para evitar ese destino, vamos a poner en común nuestros pasajes de la Historia preferidos.

Te proponemos que nos cuentes algún acontecimiento de la Historia de tu país o del país que te interese especialmente para que aprendamos todos.