25 septiembre 2019

Talleres didácticos en Ámsterdam y Bruselas

Hace unos días tuve ocasión de participar en las jornadas didácticas organizadas por la Consejería de Educación en Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo en la que colaboró la Agencia Andaluza de Promoción Exterior (Extenda).


Ámsterdam
Las I Jornada Pedagógica para profesores de ELE de Ámsterdam fue todo un éxito, convocando a más de cincuenta docentes de español que dan clase en Ámsterdam y en otras ciudades holandesas. El evento tuvo lugar en el Het Admsterdam Lyceum, el instituto más antiguo de la capital. Para tal ocasión, impartí el taller De 0 a 99 años, sobre el componente lúdico en la clase de español con niños, adolescentes y adultos. Como prometí a todos los asistentes, os dejo la presentación del mismo.



Del mismo modo, comparto también el dosier de trabajo que utilizamos durante el taller, con las tareas que hicimos en el mismo.



Bruselas
En la capital belga tuvo lugar la XI Jornada en Tecnología Lingüística para profesores de ELE. En este evento --ya asentado tras más de una década de celebración-- se dieron cita más de 30 profesores y se desarrolló en el campus que tiene la Universidad de Lovaina en Bruselas. Como el eje temático era la tecnología aplicada a la didáctica del español como lengua extranjera, presenté el taller El potencial didáctico de Instagram en el aula de español. Aquí os dejo la presentación y el dosier de trabajo.





Tarjetas 
En ambos talleres utilicé las tarjetas que muchos ya conocéis para organizar los grupos de trabajo y que tantas otras utilidades tienen. Y como me comprometí con los asistentes, os dejo el documento listo para su descarga e impresión. El trabajo manual de cortar y plastificar es todo vuestro.



No quiero dejar de agradecer a la organización por todo el trabajo realizado y, sobre todo, a los profesores que decidieron participar en las jornadas.

16 septiembre 2019

eDiógenes

En la entrada publicada en este mismo blog el 9 de julio de 2009 escribí lo siguiente:
Yo habría sido un gran coleccionista si hubiera tenido un poco más de paciencia y hubiera sabido definir el objeto de interés. El espíritu de coleccionista lo tengo, las cualidades no. Siempre he pensado que el profesor de E/LE se mueve entre dos polos en cuyo justo medio está la virtud: en un extremo se sitúa el filatélico y en el otro extremo el trastorno conocido como síndrome de Diógenes.
Estamos permanentemente mirando la realidad desde la perspectiva de lo-que-potencialmente-puede-llevarse-al-aula-para-hacer-algo. Nuestra obsesión por recortar, guardar, clasificar, etc. carece de límites bien definidos. En muchos casos es una lástima la de material que se queda en carpetas y cajas porque no tenemos tiempo de hacer 'algo' con él.
Desde que empecé a dar clase de español, esta tendencia a guardar materiales potencialmente didactizables me ha perseguido --y sé que ha perseguido y persigue a cualquier docente-- y supongo/imagino/espero que me siga persiguiendo durante toda mi carrera porque, en el fondo, lo que desvela es un interés por el alumno:
  • llevando al aula materiales reales y actuales;
  • fomentando la creatividad;
  • tratando de despertar su interés y motivarlo;
  • intentando que el aula sea un espacio de aprendizaje y diversión;
  • utilizando un tipo de material al que el alumno está expuesto;
En los diez años que han pasado entre aquella entrada y esta que estás leyendo, ha ocurrido lo que en muchos otros ámbitos de la vida: hemos pasado del papel a lo digital. El profesor aquejado de Síndrome de Diógenes se ha convertido en un eDiógenes, que ha sustituido las carpetas llenas de recortes en su despacho por capturas de pantalla en su teléfono inteligente. Veamos solo algunos ejemplos de las últimas semanas.

Vía Whatsapp
En uno de los múltiples grupos en los que estoy --y que está silenciado, naturalmente-- veo estas ocho fotos de un artista que ha hecho unos montajes con personajes ilustres en el pasado y en la actualidad. Dejando a un lado la originalidad de las imágenes y, por descontado, los comentarios de los miembros del grupo a algunas de las fotos, la cabeza del profesor eDiógenes automáticamente empieza a carburar y los dedos a ejecutar: (1) guardar imágenes; (2) pasar las imágenes al ordenador; (3) descargar imágenes en el ordenador; (4) crear una actividad de descripción en el pasado y en el presente (antes y ahora) para la clase de A2.


Vía Instagram
Abres la app de Instagram sin intención de publicar, solo a echarle un ojo a las fotos de los amigos y a las historias y, en una de esas historias, una amiga ha compartido una imagen de una cuenta que se llama Significado literal. La cosa pinta bien. Un ratito deslizando imágenes, doble clic en muchas de ellas para dejar constancia de que me gustan y... ¡al lío! Captura de pantalla, recorte de la imagen, envío al ordenador y llevar a clase de B2/C1 para trabajar el significado literal y el metafórico, el sentido del humor y las colocaciones léxicas.


Seguramente muchos de vosotros os identificaréis con esos procesos. Si es así, sois eDiógenes, un síndrome del siglo XXI que es contagioso pero absolutamente benigno.