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06 julio 2015

Puertas

Anoche estaba echándole un ojo a mmi Feedly y me encontré con la entrada Tras esta puerta en el blog Aprende español callejeando por Madrid, de la profesora de la EOI Madrid-Goya Marisa Coronado. En dicho post me encontré esta sugerente imagen:


Marisa, en su entrada, aprovecha el texto que acompaña tan misteriosa puerta para explicar el uso de la preposición tras y, ya de paso, de bajo y ante. Sin embargo, yo me hacía un montón de preguntas mirando la puerta:

  • ¿La foto corresponderá a una campaña publicitaria? Pero... ¿de qué?
  • ¿Puede ser una obra de arte de vanguardia? Esta pregunta me vino a la mente absolutamente condicionado por la lectura de Enrique Vila-Matas en la que ando inmerso.
  • ¿Será un estudio sociológico sobre la curiosidad o sobre el valor?
  • ¿Tal vez es un restaurante, una sala de teatro alternativo, la sede de una sociedad secreta de irónicos?
Y una última pregunta: ¿por qué no me llevo esta idea a clase? Me parece muy adecuada y puede ser divertida. Creo que es idónea para fomentar la creatividad, para expresar los gustos, para expresar probabilidad, para dar la opinión personal, para plantear situaciones hipotéticas. Además, es tan inmediato como entrar en flickr.com/creativecommons y realizar la búsqueda "puerta". Nos arroja un resultado como este:

A partir de estas fotos de puertas de todo el mundo, podemos preparar una batería de preguntas para los alumnos, en función de los objetivos que tengamos en clase y de los exponentes lingüísticos o funcionales que queramos trabajar. 
  • Gustos, preferencias y deseos. ¿En qué puerta entrarías? ¿En cuál no entrarías? ¿Por qué?
  • Hipótesis. ¿Qué habrá detrás de cada puerta? ¿A qué tipo de edificio crees que corresponde cada puerta (casa, iglesia, restaurante...)? ¿Por qué? ¿Cómo te imaginas a las personas que viven detrás de cada puerta?
  • Condicionales. Si estuvieras perdido en una ciudad desconocida y necesitaras ayuda, ¿a qué puerta llamarías? ¿A cuál no irías? ¿Por qué?
El mismo recurso, otras propuestas
Permitidme un último párrafo a partir de la herramienta de búsqueda de imágenes compartidas por sus autores bajo licencias Creative Commons en Flickr. Si en lugar de buscar "puerta", realizamos otra búsqueda, podemos plantear muchas cosas interesantes en clase y casi sin necesidad de preparación. Solo necesitamos conexión WiFi. Así, por ejemplo, podemos buscar "mochila", "maleta", "equipaje", "baúl", "caja" y preguntar ¿qué hay o qué cabe en cada lugar? O ir ilustrando cualquier campo léxico con imágenes de esta herramienta.

09 diciembre 2008

Generación low-cost


En la edición de El País Semanal del domingo 16 de noviembre apareció un artículo titulado La revolución que vino del cielo sobre el concepto de low cost, con multitud de ejemplos cotidianos que nos pueden ayudar a identificarnos generacionalmente con el bajo coste. ¿Somos consumidores low cost? El low cost no es sólo volar barato... es mucho más, es una forma de vida, la forma de vida de una generación...


Somos miembros de la generación del bajo coste si somos consumidores de la comida de Lidl o de los muebles de Ikea; si viajamos con Easyjet, con Ryanair o con Vueling... ¿Bajar música de eMule o de LPhant son prácticas de esta generación? ¿Y comunicarse por Skype? ¿Es ser low cost leer la prensa on line? ¿Y alojarse en los hoteles Ibis? ¿Es la web 2.0 práctica habitual de la gente del bajo coste? Es decir, ¿hay relación entre el uso de Facebook, Flickr, Picasa, YouTube, MySpace y similares con este concepto de vida "ahorrativa"? Paséate por esta web a ver qué me dices...

En el diario argentino Clarín encontramos esta noticia acerca de una línea de prendas deportivas que sacó el jugador de baloncesto de la NBA Stephon Marbury a un precio no superior a los 15 dólares porque no ha querido olvidar que sus orígenes están en los playgrounds y que la gente de su barrio no se puede gastar 200 dólares en unas zapatillas... ¿Cómo es esto posible?

Y tú, ¿eres de la generación del bajo coste? ¿Cómo sabemos si somos tacaños o tenemos prácticas generacionales del low cost? ¿Qué experiencias has tenido con estos servicios y recursos? ¿En qué ámbitos no estás dispuesto a ser consumidor low cost?