28 enero 2009

Trabajamos con personas inteligentes

Me he enganchado últimamente al escritor japonés Haruki Murakami (村上 春樹) cuya obra en español la publica Tusquets. El primer libro que he leído ha sido el último que ha publicado, After dark y, como me pasó con Enrique Vila-Matas, he ido para atrás, no como los cangrejos, sino en una especie de retirada hacia adelante, leyendo las obras precedentes. En el caso del escritor catalán, desde la primera novela que leí hasta ahora hay once libros; en el del japonés, estoy empezando el camino... y estoy terminando Al sur de la frontera, al oeste del sol, una deliciosa novela de la que no pienso decir nada más que esto: léela. Por cierto, me ha encantado que cada vez que accedes a la página oficial de Murakami te encuentras con una diferente bienvenida... pura curiosidad.

Y aunque este blog no es de literatura (o, al menos, no mucho) me ha parecido interesante un diálogo que tienen los protagonistas de esta novela que estoy acabando de leer:
-Pensaba que no volverías -dije.
-Cada vez que me ves dices lo mismo -me respondió ella riendo. Se sentó, como de costumbre, en un taburete a mi lado y posó ambas manos sobre la barra-. Te dejé un mensaje en el que te explicaba que, por una temporada, no podría venir.
-Por una temporada -repetí- son palabras cuya duración no puede medir la persona que espera.
-Pero quizás haya situaciones en las que sean necesarias, ¿no crees? Casos en los que no se puedan utilizar otras dijo.
-Y "quizás" es una palabra cuyo peso no se puede calcular.
-Sí, es verdad -admitió esbozando la leve sonrisa de siempre. Una sonrisa parecida a una suave brisa que soplara desde algún lugar lejano-. Tienes razón. Lo siento. No es que intente justificarme, pero no tenía más remedio que usarlas.
Cuando leía este fragmento me parecía estar escuchando alguna discusión entre un alumno de español y un profesor sobre significados y usos y me hacía reflexionar acerca del peligro de dar explicaciones inexactas, sesgadas, interesadas o de urgencia y no hacer ver al aprendiz que hay veces que tengo que decir "una temporada" (o un rato) aunque no sepa (o precisamente porque no sé o no quiero o no me interesa) especificar más. Que le lengua tiene unos elementos que están a mi disposición y de los que yo soy responsable de su uso en función de mis intenciones y necesidades. Profundizar en el significado pragmático de dichos elementos es esencial. Hacer que el alumno sea creativo con la lengua meta es igualmente básico.

¿Qué hace un docente para que el alumno crea que debe usar pretérito perfecto porque aparece la palabra 'hoy' o 'esta mañana' o 'ya'? Es más, ¿de dónde aparece ese marcador temporal?, ¿quién decide que aparezca? O ¿a cuántos centímetros o metros está 'ahi' y a cuántos 'allí'?

Trabajamos con personas inteligentes y debemos fomentar dicha inteligencia y su creatividad a partir de su experiencia de vida. Un alumno no es un ente que no sabe nada de nada, lo único que no sabe es expresar en español todo lo que ve, siente, percibe, desea o se pregunta por lo que está muy lejos de una tabula rasa en la que el profesor debe escribir todo (el alumno ya sabe lo que es un autobús, lo que no sabe es cómo se dice en la lengua que estudia, no olvidemos esto nunca). Debemos fomentar un trabajo que haga que el alumno reflexione, decida, interprete y cree significados y que este trabajo se desarrolle dentro de un proceso que sea colaborativo y que genere redes de aprendizaje, intercambiando y negociando esos significados. Si no, estaremos creando máquinas que reproducen frases de libros de texto y que nunca producirán discursos.

1 comentario:

fashionviajera dijo...

He leido la novela japonesa "After dark". Su estructura narrativa me llamó mucho la atención. La secuencia temporal que utiliza: todo ocurre en unas cuantas horas. Si no me falla la memoria, la novela expone un acto presente sin pasado ni futuro. Me parecía exposicion de una parte de pelicula. La protagonista principal ( la hermana guapa) sobre la cual gira la novela es un personaje mudo sin participacion activa. Lo contrario la hermana que se considera a si misma fea o con menos belleza que la mayor es la autentica protagonista. Aunque a lo largo de toda la novela te hacen creer lo contrario.

Lo leí hace más que un año. Espero haber me explicado bien.
un saludo
Rasha:)