1. ¿Cómo se enseña lo que no se aprende? O dicho de otro modo, qué actitud debe llevar un profesor de E/LE a una clase y qué enfoque debe dar a determinados aspectos de la lengua y la cultura que sabe que el alumno no va a aprender porque debe experimentarlo. Me refiero, por ejemplo, al caso de tú y usted del que ya otras veces hemos hablado por aquí. Creo que debemos ser conscientes, responsables y honestos para con nuestros estudiantes porque este esquema sirve para poco:
tú = informal usted = formal
Acompañarles en una reflexión con los demás compañeros tratando de percibir tantos factores como sea posible (desde los que siempre están en clase -la edad- como los que se nos escapan -el tipo de local, la impresión que me da el interlocutor-), profundizar sobre dichos factores y hacer ver que la lengua es una herramienta con la que nos relacionamos con otras personas y con el mundo y no una estructura fija e inamovible donde yo tengo que entrar. Es decir, voy a usar la lengua para lo que quiero y no voy a decir lo que me permite una estructura.
2. ¿Cómo se aprende lo que no se enseña? No olvidemos que el profesor no sólo cumple una función de transmisor de conocimientos, es más, esta debería ser la función menos relevante. El docente tiene una misión importantísima a la hora de facilitarle la relación del alumno con el mundo a través de la lengua objeto y en ese sentido tiene gran importancia trabajar sobre la observación y el análisis y sobre las estrategias de aprendizaje para que, en cualquier situación, aprendan todo eso que no se enseña. Por ejemplo, todas las funciones que cumple el imperativo en español y cómo distinguir un consejo de una súplica o una órden de una instrucción.