10 mayo 2015

Tras la pista

El pasado viernes 8 de mayo tuve el privilegio de ser invitado a la presentación de Tras la pista (Edelsa), material pensado para que el alumno de español aprenda contenidos de lengua y cultura a la vez que vive situaciones detectivescas tanto dentro como fuera del aula.

La autora, Patricia Santervás, tuvo a bien invitarme a que la presentara, lo cual hice con gran satisfacción y agradecimiento.

Las siete historias que componen Tras la pista convierten los contenidos de los niveles B1 y B2 en un universo comprensible y de fácil acceso gracias a presentación visual dinámica y una potente narrativa.

Patricia, en la presentación, afirmaba que "en todos estos años de experiencia me he dado cuenta de que muchas de mis clases eran meramente descriptivas: explicaciones, reglas, estructuras, elementos sueltos y, en ocasiones, sin significado... y nada de narración". Esa narración es lo que Patricia ha sabido darnos, de la mano del detective Casimiro, aportando coherencia. Las clases, como la vida, están llenas de historias, afirmaba Patricia recordando al recientemente fallecido escritor uruguayo Eduardo Galeano.

Con Tras la pista, los usos de los contenidos gramaticales se visten de escenarios, las palabras hacen referencia a personajes, los adverbios presentan los lugares y refieren a tiempos imaginados y así, poco a poco, el verbo se convierte en historia, en suceso.

La narrativa de Tras la pista consigue que la curiosidad, la intriga y la emoción se conviertan en el motor del aprendizaje. Y este aprendizaje se transforma en experiencia.

La narración en Tras la pista es la dinámica en la que un avatar, Casimiro, se erige en una especie de elemento mágico que transforma el aula en un escenario en el que alumnos y profesores se sumergen, jugando olvidándose de que juegan, aprendiendo sin darse cuenta de que aprenden, consiguiendo que la curiosidad aumente la implicación y la motivación interna en el propio aprendiente, que colaboran y compiten. "Tras la pista, continua Patricia. me ha permitido crear grupos, dentro de los cuales se colabora y que, a su vez, compiten con otros grupos [...] cada semana iba incluyendo nuevos elementos: sistemas de puntuación entre grupos por misterios resueltos, rankings y nominaciones (detective de la semana, mejor observador gramatical...) o galardones que, en forma de emblema, iba otorgando para seguir alimentando la implicación y la sensación de logro que facilita el aprendizaje".

Quiero terminar estas líneas felicitando sinceramente a Patricia por un trabajo en el que me consta que ha invertido un buen pedazo de su vida y cuyos frutos podemos disfrutar nosotros y nuestros alumnos.