09 julio 2009

El filatélico, el síndrome de Diógenes y Google Teacher

Yo habría sido un gran coleccionista si hubiera tenido un poco más de paciencia y hubiera sabido definir el objeto de interés. El espíritu de coleccionista lo tengo, las cualidades no. Siempre he pensado que el profesor de E/LE se mueve entre dos polos en cuyo justo medio está la virtud: en un extremo se sitúa el filatélico y en el otro extremo el trastorno conocido como síndrome de Diógenes.

Estamos permanentemente mirando la realidad desde la perspectiva de lo-que-potencialmente-puede-llevarse-al-aula-para-hacer-algo. Nuestra obsesión por recortar, guardar, clasificar, etc. carece de límites bien definidos. En muchos casos es una lástima la de material que se queda en carpetas y cajas porque no tenemos tiempo de hacer 'algo' con él.

Pongo un ejemplo que mis alumnos de cursos de formación me habrán escuchado contar: en un viaje por Mérida, fuimos a comer a una pizzería y al ver los cartoncitos sobre los que sirven las porciones, pensé que si conseguía todos los que cierran la circunferencia, los podría llevar al aula para hacer algo. Así pues, puse en alerta a mis colegas de viaje, todos nos manchamos las manos de tomate y mozarella, conseguí los ocho, los paseé por Extremadura y Andalucía durante cuatro días y, voi, aquí los tengo en el cajón de mi despacho. El viaje lo hice en 2004. A esto es a lo que llamo síndrome de Diógenes que, por cierto, también ha llegado a lo digital, que ha suavizado tanto recorte, fotocopia, cartón de pizza y ha alimentado los Delicious o Posterous.

El caso es que no quería que me ocurriera lo mismo con otra de esas colecciones en las que estoy inmerso en estos momentos y que comencé hace algunos años ya... y aquí aparece Google Teacher, el nombre que le he dado a esta imagen (haciendo clic sobre ella te la puedes descargar en 800x600) y que no es una nueva aplicación de Google, pero podría serlo...:


Google acostumbra a homenajear fechas importantes modificando su logo. A mí me parece una idea original que, entre otras cosas, sirve para fomentar la cultura. Los logos de homenaje sustituyen al logo oficial durante las 24 horas del día que se conmemora, aunque ha habido casos en los que el recuerdo no pasó de los 30 minutos, como ocurrió con el logo de Miró, retirado a petición de la familia por cuestiones de derechos de autor. Si no lo visteis, era este:

Haciendo clic sobre el logo homenaje, se accede a los resultados de la búsqueda de dicho personaje o evento. Pero además de estos logos de homenaje oficiales o Holiday Logos, también están disponibles otros hechos por los fans (bastante cutres la mayoría, por cierto).

Pues con todos estos datos, la idea para llevarla al aula se presenta blanco y en botella, ¿verdad? Por un lado, la propia historia de los logos de homenaje da mucho juego y se puede aprovechar para desarrollar la competencia digital de los alumnos; se puede hablar de los acontecimientos y de las personas, buscando los que hacen referencia tanto a sus países como a los de España y los relacionados con la cultura hispánica, con sus gustos y aficiones... y, por cierto, suele darse un clima de aprendizaje muy distendido, casi informal.

Como bien apuntaba Miguel Ángel García en su blog hace pocos días, hacer búsquedas en Google no es una actividad, pero el buscador es más que eso. Yo he despojado a Google de su función (como hizo Marcel Duchamp con el urinario, la plancha o el taburete) y he encontrado en estos logos un punto de interés para proponer a los alumnos que elaboren un nuevo logo sobre un personaje de su interés, sobre su ciudad o su país, sobre el compañero de clase o el profesor, etc.

2 comentarios:

Mª Isabel González Martínez dijo...

Una idea interesante y original -al menos a mí me lo parece-. Me ha gustado mucho el toque creativo de proponerles a los alumnos que creen el suyo propio.

Por cierto, me siento muy identificada con lo que cuentas. Tengo un par de carpetas llenas de actividades en papel que ya casi no consulto, pero las guardo por si acaso. En el ordendador tengo miles de documentos creados a los que les voy a tener que dar un repaso y borrar lo que no me sirva, etc. ¡Ay!

Anita dijo...

MI PADRE ERA FILATELISTA,HACE 40 AÑOS QUE FALLECIO Y AHI TENGO TODA SU COLECCION GUARDADA,PERO YO HEREDE SU SINDROME ,COMPRANDO CORTES DE TELA ,QUE AMONTONO,POR SI ALGUN DIA LOS NECESITO,,,,SON MANIAS ,GUARDO REVISTAS ,COLECCIONO LIBROS Y POR AHORA VIVO FELIZ CON ELLO,SOY CONSCIENTE DE MI DEFECTO ,PERO AUN NO HE LLEGADO A DESCUIDAR MI ASPECTO PERSONAL Y TAMPOCO ME HE AISLADO