14 enero 2010

De la alegría al responder (II)


Contunúo la serie sobre el hecho de preguntar y responder en clase. Tras plantear, hace unos días, la justificación de esta reflexión y la tipología de las preguntas que hacen los alumnos de clase a partir de su actitud e intención, me planteo en esta segunda entrega de la serie otros aspectos relacionados, en este caso, con el profesor:

II. De los momentos
Como docentes, creo que debemos preguntarnos qué tiempo invierto en responder en función al momento en que el alumno formula su pregunta. Intentaré explicarme: hay veces en que un alumno pregunta en clase en un momento que nosotros consideramos inapropiado para el desarrollo de la clase, porque interrumpe una explicación, porque no tiene que ver con el tema que estamos tratando, porque en ese momento tengo planificado otro paso de la secuencia... No hay momentos inoportunos para la pregunta, lo que suele haber es falta de actitud por parte del docente, que responde en esos casos con excesiva superficialidad cuando el potencial de una pregunta es enorme si el profesor está alerta y predispuesto.

Cuando el alumno hace una pregunta en clase no se atiene a los períodos de la secuencia didáctica (algo que, por otro lado, no conoce... o no sabe siquiera de su existencia) que el profesor tiene en su programación (o en su cabeza). El momento de la pregunta desvela información del proceso de aprendizaje y debemos utilizarla para acompañar dicho proceso y hacerlo más rentable.

Pongo un ejemplo que lo ilustra. Un alumno formula en clase, literalmente, esta pregunta: ¿Qué es sueño? ¿Igual que cansado? Respuesta cuando el profesor considera que es un mal momento: . Si el docente, como decimos, está "alerta y predispuesto" se puede extraer el potencial que tiene esa pregunta y, así, preguntarnos a nosotros mismos: ¿de qué "sueño" está hablando, de "tener sueño" o de "haber tenido un sueño"?... pero, ¿un sueño o una pesadilla? Y, ¿la causa del sueño es la misma que la causa del cansancio?

--
Créditos de la imagen | sean drelinger
Serie | De la alegría al responder (I)