09 junio 2015

Ideas visuales para clases de español con niños

Ya hace bastantes semanas publiqué dos entradas sobre la enseñanza de ELE a niños (primera y segunda) y con este post quiero retomar el tema, esta vez desde un punto de vista más práctico, compartiendo con vosotros cuatro ideas para llevar al aula de ELE con niños (7-10 años). Algunas de estas actividades se basan en propuestas que he encontrado en mis devaneos vespertinos por Pinterest de profesores de otros idiomas que he adaptado yo a los cursos de español.

Considero que no son muy necesarias las explicaciones por lo que esta entrada tiene una gran cantidad de fotografías propias, hechas durante el desarrollo de la actividad y al final de la misma porque creo que ver el tanto el producto final como el proceso es (casi) suficiente para os hagáis una idea. Ahí van.

Imagen de Erik (Flickr Creative Commons)
1. La rueda de la rutina
Basándonos en la imagen del hámster que día a día corre y corre en su rueda, explicamos a los niños qué es la rutina. Una vez que esté clara dicha noción, pasamos a desarrollar los contenidos lingüísticos que consideremos apropiados. En mi caso, trabajamos en clase: la forma de preguntar y de decir la hora; las partes del día; las comidas del día; las asignaturas; las actividades cotidianas. ¿Hacia dónde caminamos? Bueno, la idea es crear una rueda (o dos, como hicimos nosotros: la noche y la rutina de la mañana; los hábitos del día hasta la tarde) en la que entren todas esas rutinas, cada una de ellas acompañada de un dibujo que la ilustre y que sirva al alumno a memorizar el vocabulario.




2. Una pelota para romper el hielo
Para esta actividad solo necesitamos un balón hinchable de playa. Este tipo de balones tiene tres características muy útiles para nosotros: (1) está dividida en secciones, como si fueran gajos de naranja, lo que nos permite escribir en cada uno de ellos lo que queramos; (2) no se hincha mucho, así que al lanzarlo al aire caerán al suelo quedándose bien fijo en uno de los gajos y podremos leer el que quede en la parte superior; (3) son baratos. Lo podemos usar para lo que queramos. En nuestro caso lo utilizamos el primer día, para romper el hielo de un modo lúdico. Lanza el balón, lee y responde.


3. Me gustan las flores
Esta actividad la encontré en ¡Aprendo jugando! de Concha Moreno y Fina García. Con diferentes dibujos, la esencia de la actividad es la misma. Yo hice flores frescas y flores marchitas, las primeras para que los alumnos expresen las cosas que les gustan y las segundas, naturalmente, las que no les gustan.



4. Bocadillo de verbos
Esta idea responde a la necesidad de refrescar conocimientos. Mi alumna insistía en que "no sabía verbos" y mi propósito era demostrarle que sí que sabía, y muchos. Propuse una lluvia de ideas y fui anotando en un cuaderno todos los que me iba diciendo. Yo aprovechaba y le hacía ver que esta o aquella "cosa" que decía era un verbo o le preguntaba cómo se decía lo contrario... una vez hecha esa labor jugamos a la mímica para recordar el significado de todos los verbos. Primero ella hacía mímica y yo coloreaba el verbo y luego fue mi turno de gesticular y el suyo de colorear. Cada vez que cambiábamos de turno, cambiábamos de color. El resultado fue este:


Al terminar la clase le pedí que me dijera tres colores de los usados... yo previamente había anotado en mi cuaderno: color 1, frases en presente; color 2, frases en pasado; color 3, frases en futuro. ¡Ya tenía los deberes!

2 comentarios:

Sergio dijo...

El balón de playa tiene una cuarta ventaja: es reutilizable. Si usamos un rotulador deleble como los que usamos con pizarras blancas podemos sacarle mucho partido. En algunos plásticos el borrado se hace difícil después de cierto tiempo, pero un poco de alcohol hace maravillas. Sí, por fin tenemos una salida a esa botella de vodka barato que alguna noche el cuñado de turno trajo a casa.

Daiane Reis dijo...

Muchas gracias por compartirlas! Son excelentes sugerencias :)
Un abrazo, Dai ;)