10 agosto 2010

El mileurismo como fenómeno sociocultural (2)

Tras presentar a la autora de la memoria de máster El mileurismo como fenómeno sociocultural, procederé a publicar un par de entradas más centradas en el propio trabajo. En la primera de ellas voy a transcribir algunos párrafos del marco teórico que expone Helena en su trabajo y que me han parecido especialmente interesantes por lo que supone de invitación a la reflexión sobre nuestra labor docente. Pretendo y aspiro, además, despertar el interés por la lectura de toda la obra, por una parte, y respetar el hilo argumentativo de su reflexión, por otro.

1. Para empezar, una reflexión que nos invita a asumir nuevos desafíos.
Como sabemos, hasta ahora el método que predomina es el comunicativo, pero no será suficiente emplear este método en clase ya que el alumno necesita no sólo conocer la lengua, sino también aproximarse a la cultura del país. Por lo tanto, no bastará con desarrollar la competencia comunicativa en las clases de idiomas sino que debemos orientar la enseñanza hacia una dimensión intercultural, lo cual implica para los profesores de lenguas el planteamiento de nuevos desafíos que tendrán que hacer frente a nuevos enfoques en el aula.
2. Una pregunta en voz alta: ¿qué cultura llevamos al aula? Y una respuesta fundamental: aprender una lengua es una experiencia cultural.
En la enseñanza de lenguas se ha producido un desplazamiento del término Cultura con mayúscula hacia un concepto más amplio de cultura que forma parte de la competencia comunicativa y se considera como un conjunto aprendido o adquirido socialmente de tradiciones, estilos de vida y modos pautados de pensar, sentir y actuar.
(...) El aprendizaje de una lengua es también una experiencia cultural que lleva consigo la adquisición y adopción de comportamientos sociales y culturales.

3. ¿Una novedad? La introducción de la conciencia intercultural en clase. Una labor del profesor.
Al introducir una conciencia intercultural en el aula podremos conseguir una mayor motivación de los estudiantes que se traducirá en un mejor aprendizaje de la lengua objeto. De este modo, una actitud positiva hacia la comunidad de la lengua objeto influirá muy positivamente en la adquisición de los aspectos de esa lengua.
4. El componente sociocultural se centra en los conocimientos, la competencia intercultural en las habilidades de comprensión e interpretación de la cultura.
Mientras que el componente sociocultural de la competencia comunicativa supone conocer los aspectos relevantes de los países donde se habla la lengua, la competencia intercultural incluye otros aspectos como la adquisición de destrezas que ayuden a entender e interpretar distintos modos de pensar y vivir relacionados con la lengua que se estudia, así como la capacidad de reconsiderar la posición de nuestra propia cultura y nuestras prácticas culturales en comparación con las de otras culturas. De ahí que a partir de la competencia sociocultural se desarrolle la competencia intercultural.
(...) podemos afirmar que uno de los principales objetivos en la enseñanza de lenguas extranjeras es el desarrollo de la competencia intercultural. Para cumplir este objetivo es necesario que los profesores de lenguas planifiquemos actividades para que los alumnos puedan observar, interpretar y reflexionar de forma crítica su cultura propia y la nueva dentro de un clima de empatía, curiosidad y tolerancia hacia los demás.
5.  El hablante intercultural. Ver y asumir que nuestro alumno es algo más complejo que una persona que estudia una lengua.
Byram y Fleming definen al hablante intercultural como “una persona que tiene conocimientos de una, o preferentemente de más culturas e identidades sociales y que disfruta de la capacidad de descubrir y de relacionarse con gente nueva de otros entornos para los que no ha sido formado de forma intencional”.
6. Todo esto exige un nuevo profesor, un profesor intercultural. No otro profesor, el mismo profesor pero enteramente otro, parafraseando a Leonardo Boff.
El objetivo del profesor desde esta perspectiva intercultural ya no consiste solamente en dar información sobre la cultura del país, sino también en despertar el interés a los alumnos hacia la cultura o culturas que están aprendiendo de modo que sean capaces de establecer una relación entre la cultura propia y las otras culturas y, a su vez, puedan tomar conciencia de cómo otros perciben la suya.

Según Williams y Burden (1997) el profesor mediador tiene la capacidad de ayudar a los alumnos a adquirir los conocimientos, las destrezas y las estrategias que necesitan para progresar, para aprender más, para enfrentarse a los problemas, para funcionar eficazmente en una cultura concreta y en una sociedad cambiante y para satisfacer las nuevas demandas que surgen de forma impredecible. También se relaciona con la idea de ayudar a los alumnos a ser autónomos, a controlar su propio proceso de aprendizaje, con el objetivo fundamental de permitirles que se conviertan en personas que piensan y solucionan problemas de manera independiente. La mediación supone una interacción entre profesor y estudiante en la que el alumno es un sujeto activo en el proceso. Finalmente, el concepto de mediación resalta la correspondencia entre las intenciones del profesor y las del estudiante.

Teniendo en consideración estos aspectos en la mediación, podemos afirmar que en la clase de lengua se establece un cambio en la relación entre profesor y alumno: el profesor tendrá el papel de guía en el proceso de enseñanza y el alumno será responsable de su propio aprendizaje buscando y contrastando el material, por lo que se potenciará la autonomía del estudiante.
7. Un nuevo alumno, un nuevo profesor, un nuevo aprendizaje: el aprendizaje intercultural. ¿Qué es ¿Cómo se hace?
El proceso de comparación y contraste conduce no sólo a una mejor apreciación de la cultura que se está aprendiendo, sino también a una mayor comprensión de la propia cultura. El aprendizaje intercultural sólo será verdaderamente significativo si se realiza desde esta perspectiva comparativa y contrastiva.
En la próxima entrada, como ya comenté con el permiso de la autora, podré/pondrá a vuestra disposición la propuesta didáctica por si queréis utilizarlas en clase.

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Créditos de la imagen | warein.holgado

1 comentario:

Helena dijo...

Hola José Ramón:
Muchas gracias por incluir mi memoria en tu blog. Los puntos que has mencionado me parece que resumen muy bien algunos de los aspectos que yo también considero que hay que tener en cuenta para el aprendizaje intercultural en el aula de ELE.
Espero que las actividades sean útiles para las clases de español y que ayuden a los alumnos, no sólo a conocer un poco mejor el fenómeno del mileurismo en España, sino también a hacer una reflexión sociocultural e intercultural sobre este tema. Un saludo