27 abril 2014

¿Qué tal el fin de semana?

Hoy es lunes y seguramente os será familiar la pregunta que da título a esta entrada: ¿qué tal el fin de semana? Se lo preguntamos a los compañeros cuando llegamos a nuestro centro de trabajo y, por supuesto, se lo preguntamos a nuestros alumnos... y ellos se esfuerzan (en mayor o menor medida) en contarnos lo que han hecho.

Para darle un giro a esta costumbre que tenemos todos los lunes, he preparado esta ficha con fotos que resumen mi domingo... un domingo tranquilo, que tenéis aquí:

Propuesta didáctica 1 (A2) La primera propuesta, antes de hacer la famosa pregunta a los alumnos, es proyectar la ficha e ir contando cómo fue el domingo del profesor: desayuné tostadas con aceite de oliva y tomate y después fui a la piscina y nadé una hora; compré el periódico y leí una revista especial sobre Semana Santa y luego vi un partido de baloncesto por televisión. Para comer, preparé unos espaguetis y luego vi un partido de fútbol en mi ordenador. Recibí la visita de mi sobrino con el que jugué un rato y, cuando se fue, trabajé un rato en el blog. Me llamaron y salí a tomar unas tapas con unos amigos y, antes de dormir, leí un rato.

Propuesta didáctica 2 (B1) Como alternativa, después de preguntar a los alumnos por su fin de semana, proyectamos o entregamos la ficha y les pedimos que realicen hipótesis sobre el fin de semana del profesor basándose en las imágenes.

Propuesta didáctica 3 Para el siguiente fin de semana pediremos a los alumnos que, móvil en mano, hagan diez fotos de su fin de semana y que, el lunes, al llegar a clase, las muestren a la clase para acompañar la narración de lo que han hecho (siguiendo las pautas de la propuesta 1) o bien para que pidan a los compañeros que planteen sus hipótesis (según la propuesta 2).

Alternativa Podemos utilizar la misma propuesta para hacer un Resumen semanal o Lo mejor del mes.

1 comentario:

Marisa Coronado dijo...

Me gusta mucho tu propuesta. Muchas veces no nos damos cuenta de que a los estudiantes les interesa también conocernos, igual que nosotros les conocemos a ellos. Es una buena motivación. Hasta otra ocasión