05 marzo 2010

¿Por qué me encanta mi trabajo?

Entre todas las cosas que me quedan por hacer en mi vida, había una que tenía fácil solución y que estoy atajando en este preciso momento: publicar una entrada en mi blog en la que cuente por qué me encanta mi trabajo. Dentro de un rato podré tacharla de mi lista.

Me encanta mi trabajo porque en la lengua española y en la cultura hispánica confluyen fines y  medios. Me encanta mi trabajo porque estoy en contacto diariamente con personas que tienen todos los posibles puntos de vista sobre la vida, que me abren los ojos a realidades a las que de otra forma jamás habría soñado acercarme -hablo de libros, comidas, artistas, ciudades, historias, tradiciones, curiosidades, leyendas...-. Me encanta mi trabajo porque no me permite caer en la monotonía o la desidia, porque me exige cada semana, cada día, cada hora un esfuerzo extra por sacar lo mejor de mí mismo y de mis alumnos. Me encanta mi trabajo porque he aceptado el guante que me lanzó el primer día a ser creativo: me dio permiso y me lo he tomado como una exigencia y como una necesidad.


Me encanta mi trabajo porque me enseña permanentemente de otras lenguas, otras culturas, otras perspectivas, otras formas de aprender. Me encanta mi trabajo porque veo gente que se esfuerza y se supera. Me encanta mi trabajo porque me brinda una innumerable cantidad de anécdotas y situaciones divertidas en clase y fuera de ella. Me encanta mi trabajo porque me permite utilizar todo lo que pasa por mi mente, incluidas las nuevas tecnologías, y las viejas y las no tecnologías. Me encanta mi trabajo porque va unido -hasta donde he decidido- a parte de mi tiempo libre, de mi ocio, de mis vacaciones, de mis viajes, de mis amistades. Me encanta mi trabajo porque no me tengo que preocupar por cuestiones de disciplina y sí por los contenidos, las estrategias, los enfoques y las metodologías, por los materiales y las actividades y tareas... como debería hacer todo docente. Me encanta mi trabajo porque me sorprende todos los días. Me encanta mi trabajo porque me ha permitido crear redes con otros colegas que me enseñan todos los días porque compartimos lo que somos, hacemos, pensamos o intuimos.

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Créditos de la imagen | disgustipado

1 comentario:

Eduardo dijo...

Pues a mi también me encanta el mío, básicamente porque si no me gustase... me pondría a hacer otra cosa... y porque creo que el mundo es un poco mejor si yo hago lo que hago, aunque sólo sea porque me hace feliz.

¡Magnífico Blog!