26 noviembre 2009

El 'eroki'

Tenemos un alumno austriaco en clase que nos ha preguntado a sus dos profesores esta semana si es verdad que todos los andaluces decimos eroki, como su amigo malagueño. No es la primera vez que ocurre, ni mucho menos, que un estudiante ha tratado de imitar la pronunciación de los nativos con un resultado poco convincente... uno de los ejemplos más claros y más repetidos se produce cuando termina la clase y se despiden con un ataluego o taluego. En los dos casos el alumno no es capaz de percibir o de reproducir el fenómeno de aspiración de la s y su asimilación con la consonante siguiente. Pero más allá de la anécdota o de la cuestión de la pronunciación, me ha servido para reflexionar sobre algunas cuestiones:


  1. El aprendizaje informal [qué es] Nuestros alumnos no sólo aprenden lo que nosotros les enseñamos o lo que dice nuestra programación. Ni siquiera lo que ellos nos piden que les eneñemos.
  2. El potencial de los cursos en inmersión [qué es] para pasar del aprendizaje a la adquisición es enorme y debemos rentabilizarlo.
  3. El papel del profesor no es el de dirigir sino el de acompañar. Además, de la voluntad de aprender y de mejorar que tenga el propio docente derivará el estar atento a la importancia que sus alumnos -usuarios, aprendientes- les dan a determinados elementos de la lengua que, en algunos casos, distan mucho de los que el profesor, el coordinador, el programador o el autor de materiales piensa.

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Créditos de la imagen | Kaptain Kobold