24 septiembre 2010

Compartir el conocimiento

No sé si os pasa a vosotros, pero cuando ocurre algo (una lectura, una experiencia... lo que sea) que te motiva a reflexionar y publicar una entrada, suelen sucederse otras situaciones que ayudan a afianzar el interés del tema sobre el que quieres escribir. Es como cuando lees por primera vez una palabra cuyo significado desconocías e inmediatamente después la empiezas a escuchar en todas partes. Algo así me ha pasado ahora...

Hace unos días, vía Twitter, accedía a este interesantísimo post en el blog de David Álvarez que hacía referencia a un vídeo publicado por la gente de Free Technology for Teachers y a una reflexión de Richard Byrne sobre los PLE. Cerraba David el post con la misma conclusión de Byrne:
Cuando tienes que explicar a un compañero o compañera por qué estas en Twitter, o por qué usas Edmodo en el aula, no tienes más que recordar las preguntas que cierran este vídeo, que según los autores del mismo son las cuestiones que hay tras la mentalidad de quien inicia un PLE: ¿cómo me hacen mis experiencias de vida y mis relaciones un mejor docente? Preguntas que Byrne responde de la siguiente forma: Tengo un PLE porque necesito otros profesores con quien compartir ideas y de quienes obtener comentarios sobre las mismas, profesores que me ayuden a encontrar recursos para la enseñanza.
La cuestión es que, sólo tres días más tarde, vi por las calles de Málaga el póster que acompaña a esta entrada sobre el I Congreso de Mentes Brillantes. Me llamó la atención, primero, por estar todo escrito en inglés; segundo, porque creí conocer la frase que servía de eslógan: Europe is not a place, but an idea; tercero, porque al acercarse identifiqué algunos de los nombres de los ponentes: Bernard-Henri Lévy (alumno de Althusser y Derrida, entre otros, y fundador de la corriente de nuevos filósofos franceses); Eduard Punset, cuyo programa -Redes- tantos seguimos; José Antonio Marina, filósofo, pedagogo, periodista y unas de las referencias intelectuales de este país; Michio Kaku, físico teórico, probablemente el pensador del futuro más importante de la actualidad... y tantos otros que, por desgracia, no conozco. Me alegré enormemente de que Málaga vaya a acoger dicho congreso, probablemente como una actividad más, una actividad realmente potente, para reforzar la candidatura a Ciudad Europea de la Cultura 2016.

¿Y en qué momento convergen estas dos historias: la reflexión sobre el PLE y el congreso de mentes brillantes? Pues justo en el instante en que accedía esta información: el precio de la matrícula para el congreso es de 1250 euros ("sólo" 500 euros si vas un día).
Estamos en la era de la información y del conocimiento: más información, más conocimiento, más velocidad de transmisión, más capacidad de difusión, grandes posibilidades de intercambio de ideas, experiencias, reflexiones... la época del periodismo ciudadano, de las redes sociales, del blogging y microblogging, del conectivismo, del aprendizaje caótico y permanente... en definitiva, de los entornos personales de aprendizaje.

Y nos damos de bruces con este congreso de mentes brillantes, en el que seguramente hablarán, y mucho, de estos temas y que tiene sus perfiles en Facebook y en LinkedIn y su canal en YouTube y que, próximamente, podremos seguirlo vía Twitter y ver las fotos en Flickr, según anuncian en su web. Patrocinado por empresas como IBM, Google, Renfe o Iberdrola y por organismos públicos como el Ayuntamiento de Málaga y la Junta de Andalucía, le ponen como precio de inscripción una cantidad que supera el salario de más de la mitad de los españoles que tienen la suerte de tener un puesto de trabajo. Ni una beca...

"El mundo está falto de ideas -afirman en la presentación-. Nuestra mente se encuentra a diario en situaciones que hacen que nos olvidemos de nuestra gran capacidad de ser creativos (...) 3 días. 25 líderes de opinión. 21 minutos para exponer los pensamientos vanguardistas de nuestro tiempo. Científicos, pensadores, premios Nobel que inspirarán a los asistentes atreviéndose a imaginar, arriesgándose a ser creativos". "Ideas para cambiar el mundo" es su gran propuesta... pero a ese precio me parece que poco están aportando para que ese cambio llegue a todos nosotros, los que nos olvidamos de nuestra gran capacidad de ser creativos y a los que se nos quiere animar a que nos arriesguemos a desarrollar esa potencialidad.

¡Cuánto me gustaría asistir! ¡Qué interesante debe de ser escuchar a esas personas, todas ellas líderes en sus campos (Biología, Comunicación, Religión, Sociología...)! ¡Qué frustrado y rabioso me siento! Pero, sobre todo, cuánto me reafirmo en la importancia de mi entorno personal de aprendizaje, en su permanente ampliación y enriquecimiento, en nuestro potencial como de generar y construir conocimiento de modo cooperativo.

Perdonad por la excesiva extensión.

8 comentarios:

Fernando García Gutiérrez dijo...

Juan Ramón: por nuestra salud intelectual, mejor separamos a las mentes brillantes, que abren caminos nuevos, de cómo se ganan la vida las mentes brillantes porque si no, yo por lo menos, lo mando todo a la m.

Porque el problema es ese, en realidad el pensamiento de estas personas están en la red, es el dinero para verlos, todo influido por la presentación de numberes ones de cualquier pelaje y asunto, marketing, managemeneo, y eso es muy caro. Si hasta la política vira hacia eso en estos tiempos de religión única: don dinero.

La sociedad todavía no está en las tics, hasta que lleguemos a la comprensión del compartir ...

Vayamos despacio. A mí me parece que se van a comer lo que yo te diga a mil y pico euros, y perdone la expresión.

macarena dijo...

Pienso que esto parece que quiere dejar muy clarito que las "grandes ideas" solo estan al alcance de las "grandes gentes"... camuflado con un halo de "todo para todos" pero al margen de la rabia... pienso que lo positivo es que haya muchas "pequeñas" gentes que como tu van aportando todo su "saber" y lo comparte y lo pone al servicio de los demas.
Ya sabemos, como dice Dorothy Day la revolución viene desde abajo. Que no decaiga¡¡¡ sigue compartiendo. besos

Mª Isabel González Martínez dijo...

Desde luego el precio es... ¿abusivo? ¿desorbitado? ¿exagerado?... Son los adjetivos que acuden a mi cabeza porque entre otras cosas, no creo que haya muchos con capacidad pecuniaria para hacerle frente. En fin, es un tanto soprendente.

Yo, al contrario de lo que reza el cartel, no creo que el mundo esté falto de ideas. Es más, creo que las ideas fluyen a borbotones de todos nosotros continuamente. África es un buen ejemplo de cómo se puede hacer muchísimo con muy poco. Otro tema es que todas esas ideas se vean plasmadas en algo o se queden por el camino. Puede que no todo el mundo tenga una cátedra o un programa desde el que explicarlas, pero está claro que las ideas circulan por el mundo. Puede que sean buenas, malas o regulares, pero haberlas haylas. Doy fe. Nada más hay que pasearse por Twitter, por los blogs o escuchar a la gente.

Hay muchas personas que intentan crear algo distinto todos los días, que se reinventan a sí mismas, que pelean por hacer algo diferente, por mantenerse a flote, por comprender, que buscan respuestas,... (también hay quien no hace nada de esto). Si te paras a escuchar a los demás y sales de tu ensimismamiento verás que hay un montón de gente intentando cosas continuamente. El problema es que no se las escucha... Nos llenamos la boca hablando de determinados conceptos que luego se quedan en cascarones vacíos.

Ideas para cambiar el mundo... Creo que todo el mundo tiene una idea de cómo le gustaría que fuera el mundo. Sólo hay que preguntar o pasarse por el bar para tener una conversación de esas en las que se arregla el mundo... En fin, no sé... Se me ocurren muchas cosas que decir y que no decir con respecto a este tema. Es un post muy inspirador...

Para terminar, diré que compartir significa generosidad, estar dispuesto a dar parte de tu tiempo, tu saber, etc., y, la verdad, no sé hasta que punto cuadra esto en los tiempos que vivimos. Aunque compartir no es una palabra nueva, ni una actividad nueva. A veces parece que acabamos de descubrirla.

No quiero enrollarme más porque luego parece esto el sermón de la montaña y no quiero aburrir a nadie. Sin duda es un tema sobre el que se puede hablar mucho.

Abrazos y no te emberrinches que no pasa nada :). El conocimiento está ahí fuera :p

Leonor Quintana dijo...

1250 euros + IVA,JR!!!

Vamos de mal en peor si hasta las "mentes brillantes" comercializan de una manera tan descarada sus simples opiniones...

Por lo que he leído en el programa que enlazas, se trata de breves presentaciones de 20 minutos, so pretexto de que este el tiempo en que un cerebro (se supone que los asistentes no son tan brillantes como los congresistas, supongo) puede mantener su atención al máximo...

Pero, bueno, allá cada cual que hace con su dinerito!!!

balhisay dijo...

Parece hasta ridículo, fijate que las mentes brillantes y las grandes ideas que mueven el mundo nos invitan a pensar en la filantropía, pero estos vienen a hacer buena caja.

Yo personalmente, ni aunque me regalaran la entrada, cambiaría a ninguna de estas mentes brillantes por las que puedo disfrutar todos los días en twitter, en vuestros blogs, en redes sociales como Potachovizad@s,... Todos vosotros y vosotras si que sois mentes brillantes.

Me reservo mi opinión sobre las administraciones que han prestado su nombre y su dinero (que al fin es el nombre y el dinero de todos los andaluces y andaluzas) en este chiringuito mediático, porque no creo que de para más.

Por cierto, los que tildan los eventos TED/TEDx de elitistas (donde al fín y al cabo la entrada es gratuita) deberían pasar por aquí y dejar su opinión...

Gracias José Ramón por la mención y por permitirnos conocer este 'suceso' :D

Maite dijo...

He leído con interés tanto el post como los comentarios. Creo que es para sentirse decepcionado el hecho de que personas que parecen ser para algunos referentes intelectuales, incluso éticos, se presten a participar en este tipo de eventos con poco tinte intelectual y mucho de escaparatismo. Habrá que hacer como dice Fernando García: quedarnos con las ideas brillante.

Comparto con Maribel que el mundo está lleno de ideas, que las personas reflexionan y tienen planteamientos interesantes para la vida en todos los campos.

Por último añadir que tal vez no habría que dar tanto valor a lo que escuchamos de las consideradas "grandes mentes" sino a las "grandes ideas" que nacen de la "gran inteligencia de grupo"

Miguel Ángel dijo...

Ahí, ahí. Viva el libre acceso a la cultura ://///

Guillermo Gómez dijo...

Lo que yo me pregunto es, a ese precio, ¿qué van a contar! Quiero decir, si yo pago 1250 € espero, cuanto menos, que me anuncien la vacuna contra el SIDA, la solución del hambre en el mundo o algo de envergadura semejante. Si al ponente de un curso de 100 € ya le exijo lo máximo, me cuesta imaginar qué tendría que exigirle a estas mentes brillantes.

Como dice Miguel Ángel, ¡viva la cultura libre!