03 septiembre 2009

Algo ha pasado en clase

[11:55 horas] Algo se estaba gestando esta mañana antes de clase... risas, flashes, el chirriar de la punta del rotulador contra la pizarra, más risas, más flashes...

[12:00 horas] Cuando entro en clase, silencio sospechoso, miradas cómplices, risas sostenidas... Me invitan a que mire la pizarra y lea el mensaje: Ramón, no more grammar! No entiendo nada o, lo que es peor, sí que lo entiendo... en esas cuatro palabras empiezo a ver fantasmas: profesor comunicativo, la necesidad de la gramática en clase, el enfoque orientado a la acción, la relación del alumno con la gramática, la dimension afectiva, el alumno demanda la gramática...


[12:10 horas] Hablamos un ratito... hacemos las paces de una guerra que no ha existido. ¡Sí queremos gramática! ¡Foto a Facebook! ¡Los pronombres son difíciles! ¡No me gusta la gramática polaca tampoco! Ya entiendo más cosas...


[12:50 horas] Buenas estudiantes: reflexión, dudas, intercambio de opiniones, aportación de ideas, porqués, porqués, porqués... muchos porqués... y ejemplos, situaciones, contextos. Estoy contento, estamos contentos. Nos gusta la gramática.


[13:10 horas] Un regalito. Les enseño a escribir con otro tipo de letra. Cuando era pequeño, mi padre me enseñó a hacerlas. Él las llamaba letras de agua. Para mañana tienen deberes: escribir su nombre con letras de agua.

1 comentario:

Javier Villatoro dijo...

Me gusta: Lo de las letras de agua.

Me toca la moral: Lo de la "gramática". Creo que la domesticación alumnil del segundo momento tiene menos de veraz que la protesta del primero. Sería rarísimo (aunque en Japón quizás no tanto, lo que hace que me preocupe aún más) que los estudiantes se sublevasen por las clases de "conversación".

Son problemas irresueltos, Ramón, por muchas vueltas que le demos. Y los problemas hay que resolverlos.

Bueno, me voy. A ver si empiezo a escribir algunas cosas con letras de agua.