
- Extensión. Se tiende a la brevedad. No olvidemos que el blog se actualiza con bastante frecuencia y, por lo tanto, las entradas no son muy extensas. Con el riesgo que tiene dar una cifra, podríamos hablar de un texto que se mueve entre las 30 y las 40 líneas. En este mismo sentido, las plataformas suelen permitir la opción de ‘seguir leyendo’ o ‘leer más’ que hace que todas las entradas tengan una extensión idéntica -y breve- y en otra página se accedería al artículo completo.
- Fragmentación. La brevedad del texto ayuda a la legibilidad y para cumplir dicha función se tiende también a la fragmentación en párrafos no muy largos. Del mismo modo, si un artículo requiere una mayor extensión se opta por partirlo y elaborar una serie de entradas numeradas. Es decir, la fragmentación afecta a todas las dimensiones del blog: 1) a su composición general en secciones; 2) a la presentación de los contenidos en entradas; 3) a la división de un artículo extenso en partes; y 4) a la composición de una entrada en párrafos.
- Registro informal, coloquial, que huye de lo académico y que normalmente, no hace uso del plural de modestia. No olvidemos que el blog nace a modo de diario, por lo que no se huye ni se diluye la autoría e identificación de ideas, experiencias y opiniones personales y propias. Otra cosa es hablar de blogs corporativos, institucionales o empresariales.
- Hipertextualidad. La entrada en un blog se suele completar con imágenes, mapas mentales, vídeos, audios, presentaciones de diapositivas o cuantos elementos sean necesarios para que la información que reciba el lector ser lo más completa y amena posible.
- Enlaces. Las referencias que, a modo de pies de página o de bibliografía, se aporta en los textos impresos, en el blog son directas. Alejandro Valero propone que los enlaces suelen utilizarse para tres objetivos fundamentales: a) para ampliar la información que ofrecemos (por ejemplo, enlazando a otras webs o blogs); b) para confirmar la información dada con otros documentos publicados (para esto se hace referencia tanto a páginas web como a blogs como, por ejemplo, enlazar a los resultados de una búsqueda); y c) para definir términos que puedan ser difíciles de entender o, simplemente, que se quieran reforzar (en este caso se suele apuntar a Wikipedia o, en algunos casos, al DRAE).
Además, son frecuentes los enlaces internos, a entradas ya publicadas con anterioridad en la propia bitácora, a fin de dar unidad y continuidad a los temas o de seguir la línea de reflexión. En esta misma línea leemos en el blog Rebecca’s pocket la recomendación (puntos 8 y 9) al uso de enlaces. - Temática. Si bien cada entrada es independiente -salvo en los casos en que son parte de una serie- y tiene una total autonomía (para lo que la plataforma nos aporta un enlace permanente para cada entrada), también forma parte de un todo, que es el blog y que tiene un tema, que puede ser tan general o tan particular como el autor desee.
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Crédito de la imagen | tarop