17 mayo 2009

Mario Benedetti: el olvido está lleno de memoria

Esta mañana nos hemos despertado con una noticia que, por desgracia, no nos ha pillado totalmente por sorpresa: la muerte del poeta uruguayo Mario Benedetti. A finales de abril fue hospitalizado y recibió el alta unas semanas después, pero a sus 88 años nos ha dejado uno de los poetas que hizo que la literatura latinoamericana del siglo XX se encaramara a la primera posición de la literatura universal.

No me propongo hacer una biografía ni analizar su obra, para eso están otros más capacitados que yo. Tampoco voy a narrar lo acontecido en las últimas fechas, para eso está la prensa: ABC (España) | La Vanguardia (España) | El Periódico (España) | El País (España) | Agencia Prensa Latina | Clarín (Argentina) | El Espectador (Uruguay) | Granma (Cuba) | La Jornada (México)

Si bien, desde un punto de vista academicista, no podemos incluir a Benedetti en el olimpo literario latinoamericano (ese vedado a los Borges, Cortázar, Fuentes, García Márquez, Asturias, Carpentier, Octavio Paz, Neruda y pocos más), el autor uruguayo consiguió acercar la poesía al pueblo, con versos de amor y de compromiso sociopolítico. Alguna vez leí que lo que había ayudado Neruda a los enamorados de los años 60 y 70, lo había hecho Benedetti en los 80 y los 90.

En mi biografía literaria, hay una fase muy definida por Benedetti, hasta tal punto que en mi trabajo de investigación del programa de doctorado en literaturas hispánicas realicé un recorrido histórico sobre el tema de la memoria que comenzó en los clásicos latinos y me llevó a Mario Benedetti, pasando por Cervantes, Gracián, Borges y Cortázar, entre otros. La experiencia fue extraordinaria y gracias a ella (y a la tutorización de la profesora Fernández Ariza) aprendí a leer en profundidad.

Pero de Benedetti me siguió convenciendo su ternura y su compromiso, su nerudiana pasión por su América, su sensibilidad para con lo cotidiano, su experiencia de las dictaduras latinoamericanas de la segunda mitad del siglo. Hace unos años nos dejó, antes de tiempo, Roberto Bolaños, y hoy ha sido Mario Benedetti. Sólo nos queda aferrarnos a sus versos y sus novelas, a sus relatos y sus piezas de teatro, a sus ensayos y entrevistas, el tiempo pasa y corremos el peligro de olvidar muchas cosas, aunque "el olvido está lleno de memoria".

2 comentarios:

Licenciado K dijo...

No sé si Benedetti está hoy en el Olimpo latinoamericano, pero seguramente se lo merece.
Si el tono menor deliberado, el gusto por lo coloquial y la relativa sencillez expresiva de sus versos no son deméritos, con el tiempo estará en lo más alto, junto a ese otro grande de las letras uruguayas que era Juan Carlos Onetti.
Un saludo.
Francisco

Marae dijo...

Hay un proverbio chino que dice algo así que lo que se lee sin gran esfuerzo se ha escrito con gran esfuerzo. Ahí reside la grandeza de Benedetti.