19 mayo 2009

Echando humo

Tengo el Google Reader echando humo y no doy abasto porque hay varios frentes que me interesan y que se tocan... por eso me gustaría referirme a ellos en esta entrada.

Ayer, el diario El País publicaba un reportaje titulado Los ordenadores no enseñan solos sobre eso que se viene llamando digitalizar las aulas... Recuerdo que David Vidal nos puso en alerta para que, además de leer el artículo, le echáramos un ojito a los comentarios, que no tienen desperdicio muchos de ellos... (en el momento que escribo este post hay 82 comentarios).

Pero ya Jordi Adell venía reflexionando sobre el asunto desde principios de mayo con sus posts que vinculo aquí porque merecen mucho la pena:
Hasta aquí estas lecturas recomendadas que invitan a la reflexión digital (con posts en blogs o con tweets...) o analógica (con cafelito o caña...)

Y, alrededor de todo esto, durante el día de ayer Pedro Villarrubia, fue publicando en su blog -Discentia- la serie Los tres timos (o mitos) de las TIC. Los presenta así:
Hoy quiero hablar de timos sobre las TIC. También podríamos llamarlos mitos, depende si sentimos engaño o admiración. Ocupan el centro de toda reunión sobre tecnologías de la información y de la comunicación. Se habla de ellos, nos pasamos horas leyendo, escuchando o escribiendo sobre sus maravillas y sus problemas.

Estos timos son tres: herramientas, formación y redes.
Este bloguero expone estos timos-mitos del siguiente modo: (1) las herramientas se miden por su simplicidad y no por los resultados o por lo que aportan al proceso educativo; añade que (2) la formación se identifica con horas y con simplicidad. Sobre estos dos puntos, no me resisto a copiar un párrafo de su entrada:
Las TIC, creánlo, son complejas, diversas, flexibles, basadas en el producto, no en el envoltorio, para distintos usos, para distintas personas, para distintas profesiones y lenguas. Necesitan tiempo y práctica, necesitan prueba y error, comunicación y diálogos, no silencios y monólogos. Y se pueden evaluar.
El último timo es el de la red: (3) la red es lenta, lentísima, infinitamente lenta, desesperantemente lenta y, lo que es más irritante, los técnicos le echarán la culpa a los otros mitos-timos para desviar la atención y convencernos de una realidad que no es tal: que la red es rápida.
Es intersante ver cómo tanto Jordi Adell como Pedro Villarrubia nos sugieren el mismo video-documental sobre el Proyecto Ceibal, de Uruguay, como modelo de referencia (Proyecto Ceibal en Wikipedia | Blog de la Red de Apoyo al Plan Ceibal).

Mi análisis parte de mi experiencia personal pasada y presente: yo soy de los que escogió dibujo técnico en lugar de informática en 2º BUP (ya soy un poco viejuno), de los que empezó a utilizar el ordenador como maravilloso sustituto de la máquina de escribir, de los que pedía permiso a sus padres para conectarse a Internet media hora y tenía que dejarlo para hablar por teléfono y de los que nos hemos ido convenciendo de que la realidad histórica que vivimos exige que en los procesos de enseñanza-aprendizaje se incluyan eso que todavía se siguen llamando nuevas tecnologías por la simple razón de que están ahí y son parte de nuestras vidas.

Y todo esto requiere formación, sí, claro, evidentemente, pero no sólo esos cursos o talleres de "iniciación a" (como apunta Pedro Villarrubia) y, sobre todo, requiere tiempo, probar, equivocarse, volver a empezar, experimentar... teniendo claro que la herramienta es un recurso y no un enfoque metodológico, que el uso de las TICs no es una llamada a la desaparición del profesor y sus sustitución por un ordenador o un robot.

La reflexión y la formación debe apuntar en varias direcciones [al hablar de estos recursos nos referimos a los recursos digitales, a las nuevas tecnologías, a la web 2.0 o como quiera llamarse; cuando hablamos de otros recursos vamos a los analógicos, los tradicionales o como quieran denominarse]:
  1. Para qué usar estos recursos.
  2. Para qué no usar estos recursos: igual o más importante que (1).
  3. Cómo usar y no abusar de estos recursos.
  4. Cómo funcionan estos recursos: esto también es necesario.
  5. Qué exigen estos recursos a los docentes que no exigen otros.
  6. Qué exigen estos recursos que también exigen otros.

1 comentario:

Mª Isabel González Martínez dijo...

Buenass... Has hecho una buena recopilación de opiniones :). Sigo con interés todo el debate generado por las propuestas del Presidente del Gobierno, así como todo lo relacionado con las TIc y otras cuestiones relativas a la educación en general y estas son algunas cosas que veo desde fuera.

A mí particularmente el tema educativo me preocupa porque creo que a través de la educación construimos el futuro, el nuestro y el de las próximas generaciones.
El tema de las TIc está muy bien pero creo que somos sólo unos pocos los que tenemos acceso a ellas en comparación con el total de la población. ¿Cuál es el porcentaje de ordenadores por casa en España? ¿Y de hogares conectados?

También me parece que la educación necesita un cambio de enfoque que no pasa necesariamente por el uso de las TIC. Su uso es útil, pero antes de introducirlo pienso que hay otros temas a solucionar. No es normal que tengamos un 36% de fracaso escolar y no nos preguntemos que está pasando. Se da el dato y ahí queda todo. (Tendré que buscar si se analizan las causas por algún lado)

En este sentido estoy de acuerdo con todos aquellos que se preguntan para qué introducir las TIC, si se va a seguir haciendo lo mismo que hasta ahora pero con un ordenador.

En fin, ojalá todo esto valiese para abrir un debate real sobre el estado actual de la educación. No se trata de contenidos -ahora los chicos de 1º de ESO (7º EGB) andan estudiando cosas que yo no recuerdo haber estudiado a su edad-, si no de cómo hacemos las cosas. Ayer leía lo excesivamente "burrocratizado" que está todo, la cantidad de tiempo que han de emplear los profesores en papeleos y otras cuestiones ajenas a su práctica docente.

En fin... son muchas cosas las que hay que replantearse...